Latibex, 1999.

En los años noventa, y más concretamente en la última etapa de Felipe González como Presidente del Gobierno y de Manglano como responsable de la inteligencia del país, las oportunidades de inversiones en países como Brasil, Colombia o Venezuela, entre otros, se abrían al viejo continente. Telefónica, BBV y Santander se dejaban sentir con mucha fuerza por aquellos lugares. Se había sembrado mucho desde principios de los ochenta y había llegado el momento de los diplomáticos. Por aquel entonces, el partido socialista y Emilio Alonso Manglano se preocupaban, y mucho, de los intereses económicos del país y se ayudaba a los técnicos de las multinacionales españolas a llevar a buen fin los objetivos propuestos por el interés general de los ciudadanos españoles. Esa era una de las labores de los servicios secretos en materia económica y por ese motivo se enviaban “asesores” a las Américas. “Lo cuentan en la televisión”.

Goldman Sachs.

No se puede especificar la defensa de los intereses económicos de nuestro país, como “una lucha frente a los ataques especulativos de los mercados financieros contra España”. El gobierno del Partido Popular no tiene el más mínimo recurso para enfrentarse a la derecha estadounidense con Goldman & Sachs a la cabeza. Regular la normativa en la que se basa la economía mundial, es “privilegio” de los gobiernos y no es rentable trabajar sobre ello. Nos han dejado claro muchas veces que son poco profesionales, y solamente los tontos creen en sus posibilidades.

De todos es conocido que cada ministro designado por este nuestro Presidente del Gobierno parece una errata. Pero hasta el día de hoy, la Vicepresidenta ha supuesto un error por cada día en el cargo.

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