Hay cosas que no cambian. Si bien hay múltiples formas de consultar la hora en todo momento -cada vez más-, hay una que no cambia y tiene un valor añadido, el de decorar nuestra casa. Se trata del más simple de los relojes, uno de los más antiguos, y con “solo” una función, informar de la hora. Aunque estemos acostumbrados a consultarla en el móvil, mediante asistentes virtuales, en pulseras monitoras de actividad, o hasta en el microondas, no hay nada como un buen reloj de pared. Y si se trata de un reloj vintage, mejor que mejor. No importa el estilo de decoración de tu casa, estos relojes no desentonan ni siquiera en los entornos más modernos.

Se trata de un elemento casi imprescindible en la cocina, en el recibidor o en el salón, donde se convierten en verdaderos protagonistas, dando calidez a tu hogar. Son de fácil lectura con un golpe de vista, sin más.

Medir el tiempo siempre ha sido una necesidad del ser humano. Desde los antiguos relojes de sol hasta los modernos smartwatches, la evolución ha sido permanente. En occidente, las campanadas de las iglesias regían la vida diaria de los ciudadanos, ya que solo allí y en los palacios podían tenían acceso a aquellos primeros relojes de mesa o de pared, los de péndulo y los de muelle y balancín, que fueron una auténtica revolución. Aunque Galileo Galilei ya había experimentado con algunos prototipos, hay consenso en atribuir la invención al científico neerlandés Christian Huygens, a mediados del siglo XVII. Durante 3 siglos, estos relojes se convirtieron en infaltables en hogares, fábricas, estaciones –cuando se creó el ferrocarril-, despachos, etc.

Hoy nos proponemos hacer un pequeño homenaje a esos antiguos relojes y ayudarte a elegir los mejores para decorar tu casa. Con todo el glamour de lo vintage y toda la tecnología de hoy.

Reloj de cuco

Empezamos fuerte. El reloj de cuco es uno de los más decorativos y clásicos que podemos encontrar. Quién no ha soñado con su pared vestida con este reloj que nos transporta en el espacio y en el tiempo.

. Mecanismo de cuarzo.

. 22 centímetros de altura.

. Diseño original, con cinco hojas.

. 10 melodías diferentes que cambian cada hora.

Reloj de cuco

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Reloj doble cara

Puedes convertir tu salón, tu cocina, o incluso tu jardín, en una vieja estación de tren. Una verdadera chulería.

. Diseño doble cara, para que lo puedas ver desde todos los ángulos.

. Impermeable, lo que lo hace apto para exteriores.

. Silencioso, suave y estable.

. Números claros y fáciles de leer.

. Soporte de hierro.

Reloj doble cara

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Reloj clásico

Un clásico para decorar tu casa y poder mirar la hora de forma cómoda, gracias a su gran tamaño.

. Silencioso

. Fondo color papel de estraza para garantizar su buena vista.

. 33 centímetros de diámetro.

. Carcasa de metal resistente.

. Cristal HD.

. Fácil de limpiar.

. Fácil de instalar.

Reloj grande

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Reloj con mecanismo a la vista

Uno de los infaltables. El reloj con transparencia para ver el siempre estético conjunto de engranajes. Combina lo antiguo y lo contemporáneo.

. Los engranajes pueden moverse o detenerse cuando desees.

. 39 centímetros de diámetro.

. Fabricado en hierro, polipropileno y vidrio.

. Elegante y lujoso.

. Silencioso.

Reloj mecanismo

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Reloj de metal

El minimalismo no es un invento reciente. Este reloj de metal, construido en base a solo su esqueleto es un excelente ejemplo. Ideal para cualquier ambiente, incluso para exteriores.

. Números romanos.

. Silencioso.

. A prueba de óxido, incluida su pintura.

Reloj de metal

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Reloj plata

Si algo define a un reloj vintage es su marco. Este atractivo marco color plata, pintado de manera desigual, brindará calidez a cualquier ambiente.

. Marco plateado.

. Manecillas con hueco.

. 43 centímetros de diámetro.

Reloj plata

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