No hubo paz para los defensores de la tierra en 2016. Al menos 200 de ellos, entre activistas que trabajaban por la protección del medio ambiente y los derechos de las poblaciones indígenas, fueron asesinadas en diversos puntos del planeta, según el informe Defender la Tierra que ha publicado Global Witness.

Iberoamérica, la más afectada

La cifra revela que este tipo de violencia, contra este colectivo, “no sólo está creciendo, también se está expandiendo”, señala el informe. Así, según este estudio los asesinatos se han triplicado en India, e Iberoamérica sigue siendo la región más afectada por la violencia anti ecologismo, con el 60% de las muertes. En concreto, los homicidios registrados alcanzaron un máximo histórico en Colombia (37), en áreas antes bajo control de la guerrilla. Y hasta en Estados Unidos, según el informe, se ha detectado un aumento en la criminalización del activismo ecologista, cuyos han de afrontar cargos penales falsos y casos civiles. Además, casi el 40% de las personas asesinadas eran indígenas, puesto que las tierras que han habitado por generaciones son robadas por empresas, terratenientes o actores estatales.

La minería es el área más sangrienta

Por sectores, la minería es la industria donde se producen más casos de violencia, con unos 33 asesinatos vinculados al sector en el pasado año. Los asesinatos relacionados con empresas madereras aumentaron de 15 a 23 en un año, mientras que hubo 23 asesinatos relacionados con proyectos de agronegocios. Proteger parques nacionales también se ha revelado como una profesión de riesgo este año, con elevado índice de asesinatos en África, solo en 2016 hubo nueve asesinatos contra estos profesionales en la República Democrática del Congo.

Crímenes institucionales

Aunque probablemente uno de los datos más inquietantes entre los que publica el informe es el que señala que detrás de algunas agresiones y asesinatos están, según sólidas evidencias, la policía y el ejército de los países donde se causaron los agravios. En concreto, detrás de, al menos, 43 homicidios. Además, actores privados como guardias de seguridad y sicarios estuvieron vinculados a 52 muertes.

La sangría continúa

Las cifras de lo que llevamos de 2017 en esta crónica negra no son esperanzadores. Entre enero y julio de este año se han registrado 97 asesinatos de personas comprometidas con la Tierra.