Las perforaciones petrolíferas son uno de los elementos que más comprometen el medioambiente. Pero cuando oímos hablar de grandes estructuras horadando el terreno siempre pensamos en la posibilidad de un escape. Y accidentes como el de la plataforma Deepwater Horizon en el Golfo de México en 2010 parecen justificarlo.

Plataformas petrolíferas ruidosas

Sin embargo su impacto en el ecosistema marino está más allá de los incidentes de este tipo. Un estudio recientemente publicado en Nature he relacionado las actividades de estas plataformas con el daño causado a las microespecies que habitan los océanos. Según este informe, el enorme volumen de ruido generado al perforar el lecho marino está afectando a estas criaturas. Y lo está haciendo en un grado mucho mayor del que se suponía. Estos trabajos emplean explosiones de aire comprimido para romper las rocas del subsuelo. El resultado es un ruido superior incluso al que produjo el lanzamiento de cohete espacial Saturn V.

Plataformas petrolíferas ruidosas

El estudio se centró en las inmediaciones de plataformas petrolíferas de Tasmania. Allí analizaron las poblaciones de zooplancton utilizando redes y dispositivos de sónar. Así comprobaron que las poblaciones de estos seres en la zona habían descendido en un 64% en la hora posterior a la explosión. La influencia de las descargas afectaron a la vida milimétrica hasta a un kilómetro de distancia. Los anteriores estudios habían concluido que los impactos afectaban solo a la fauna a unas decenas de metros. Pero este nuevo análisis ha expuesto una realidad mucho más nociva. Pero no solo los seres microscópicos se ven afectados por las actividades petrolíferas. También los mayores de los océanos se ven perjudicados. Por una doble vía. Primero porque parte de estos seres, el krill, la fuente de alimento principal desaparece a causa de las explosiones. Y segundo porque también este ruido desorienta a los grandes cetáceos durante sus extensas migraciones.