Algunos estudios científicos habría que sufragarlos entre todos. Sobre todo aquellos que certifican lo que muchos piensan. Por ejemplo, que esas personas que comparte memes motivaciones en realidad tienen algún desajuste cognitivo.

Ojo, no lo decimos nosotros. Es nada menos que la Universidad de Waterloo de Canadá la que lo certifica. Es la institución que ha establecido la relación entre compartir imágenes con frasecitas monas para hacernos sentir mejor y la baja inteligencia de quien las postea. 

El estudio fue altamente pragmático. Los científicos seleccionaron una web de generación random de este tipo de contenidos. Y luego se los mostraron al grupo de control, para ver qué reacciones les suscitaban. Al mismo tiempo les presentaron otra serie de test con los que trataban de dilucidar las capacidades intelectuales de los sujetos.


Motivación y conspiranoia

Los 300 individuos de estudio permitieron constatar un dato. Los que mejores resultados sacaban en el segundo test consideraban las imágenes con frasecitas como irrelevantes o carentes de sentido. Sin embargo, según las calificaciones en el segundo test descendían, los sujetos de estudio parecían más proclives a compartir el contenido ofrecido. 

Estos mismos individuos también se mostraron más inclinados a denunciar significados ocultos o conspiranoicos en cada publicación. No solo son capaces de aceptar el sentido literal, si no también de encontrar significados controvertidos en cada elemento que ven publicado. Es lo que los autores del informe denominan “capacidad para aceptar la basura”.

Ahora llega el momento de que cada uno haga su propio trabajo de campo: tan sencillo como acceder a los perfiles sociales, comprobar quién comparte este tipo de contenido y compararlo con la consideración que tenemos sobre el intelecto de esa persona. Los resultados son asombrosos.