El comienzo liguero ha dejado una noticia a la que no estamos muy habituados. El estadio del Rayo Vallecano, que volvía a la máxima categoría del fútbol español tras varios años en segunda, presentaba ciertas deformaciones que ponían en peligro al público

Tras debutar en casa ante el Sevilla, el conjunto madrileño expuso que necesitaba remodelar el estadio para corregir estas irregularidades. Por ello, el encuentro que debían disputar ante el Athletic de Bilbao se aplazó.

Mientras tanto, los trabajadores se emplean a contrarreloj para tener listo el estadio cuanto antes. Sin embargo, según podemos apreciar en un vídeo colgado por un tuitero, la seguridad del campo deja bastante que desear. 

En las imágenes podemos ver cómo varios trabajadores realizan una prueba de carga con un método muy tradicional. En concreto, seis personas saltan mientras otro mira para detectar cualquier problema. A juzgar por este vídeo, la afición vallecana deberá de esperar más de lo esperado para volver a rugir en su feudo.