Shaila Dúrcal, la menor de los hijos de Rocío Dúrcal y Junior,pasó este viernes por el programa 'Mi casa es la tuya' que conduce  Bertín Osborne y dejó más de un titular.

La cantante fue preguntada sobre su niñez, en la que afirmó haber sentido soledad, por las largas temporadas en las que sus padres estaban ausentes. Sobre su época en el colegio la artista confiesó lo que nunca antes había contado, que sufrió bullying por su peso: “Es una época difícil para las mujeres, mis padres viajaban mucho y yo batallaba mucho con el azúcar, me gustaban cosas que no…”, explicó. 

Su introversión hizo que no se lo contase a sus padres y aseguró que la batalla del peso es algo que la ha acompañado siempre: “Tengo poca fuerza de voluntad, me cuesta mucho pero voy aprendiendo”.

De hecho, Shaila reveló que tras el accidente que sufrió, y por el que perdió un dedo, dejó de fumar, y esto le llevó a ganar 20 kilos. 

Pero hubo muchas otras 'confesiones' en el programa. La artista se refirió también a los problemas con la herencia que tuvieron con su padre y a una peculiar afición que tenía su madre: “ adivinar, incluso en embarazadas de la calle, el sexo del bebé”.