Prácticamente sin tiempo para asentarse en su nuevo despacho de Génova, y presionado por su polémico máster, Pablo Casado decidió este mes de agosto darse un respiro después de unos meses frenéticos y desconectar de todo. 

Como muchos otros políticos, el lugar escogido ha sido el sur. En concreto, un pequeño pueblo de Almería llamado Agua Amarga, que es un pedanía de Níjar. Hasta allí se ha desplazado Casado, junto a su mujer y sus dos hijos para disfrutar de la magia de Andalucía. 

Sin embargo, su llegada a la localidad no pudo empezar de peor forma. El pueblo se quedó sin luz durante más de doce horas. Según informó Enesa, proveedor del servicio, el apagón fue causado por una columna de energia dañada. Hasta bien pasada la medianoche no se recuperó el servicio. 

Agua Amarga fue el tercer rincón de España que visitó Casado este verano, tras haber pasado unos días en Las Navas del Marqués (Ávila) y hacer lo propio en Santa Pola (Alicante).