Los resultados del estudio realizado por Morotola Mobility en colaboración con la consultora IR Adviser no dejan indiferente a nadie y pueden ayudar a extraer conclusiones, en especial en lo que a datos de mercado se refiere. El sondeo se ha elaborado entre los meses de junio y julio de este año y, según han explicado sus responsables, ha consistido en 7.000 entrevistas a dueños de smartphones de EEUU, Brasil, Inglaterra, China, España, India y México.

De entre los datos más significativos cabe destacar que el 17% de los encuestados, sobre todo los de menor edad, reconocieron haber usado el teléfono en la ducha. Más allá de cuestiones técnicas acerca de la viabilidad o no de esta opción -que habría que analizar- el porcentaje es simplemente sorprendente.

Dormir con el móvil
Otra de las cuestiones planteadas por el estudio es la proximidad del smartphone a la persona en el momento del descanso nocturno. Según revela el mismo, 60 de cada cien preguntados reconoce dormir con el dispositivo cerca, bien sea en la mesilla de noche, bien en algún otro lugar cercano.

No deja de llamar la atención otra de las dudas incluidas en el cuestionario de IR Adviser y Motorola. ¿En caso de incendio qué artículo salvaría primero? Olvídense del osito de peluche de toda la vida, de ese balón de fútbol firmado por Maradona o de la Mariquita Pérez que dejó la abuela en herencia. Lo primero para más de la mitad de los consultados es su teléfono móvil ¡Menos mal que no se incluyó en la pregunta la posibilidad de salvar a algún familiar!

Pocas llamadas
Hay que subrayar que de los 7.000 participantes, el 97% eran poseedores de un dispositivo móvil. El estudio realizado por la mencionada consultora, también se ha fijado en los datos locales de algunos países que bien podrían extrapolarse a otros. Por ejemplo, en Chile, los participantes más jóvenes reconocen que el teléfono lo útilizan para hacer o recibir llamadas solo un 6%.

¿Imaginas ya a qué actividad lo dedican más? En efecto, a chatear o participar en redes sociales. Se trata de actividades que con seguridad se repiten también en España entre los usuarios de menor edad.

A la hora de extraer conclusiones, la principal tiene que ver con el nivel de dependencia que estos pequeños aparatos han logrado entre la población. El número de personas 'enganchadas' al móvil crece a pasos agigantados en todo el mundo, lo que a su vez genera una incertudumbre creciente con respecto a lo que debe ser un uso responsable. Al final, lo mejor es servirse de aquel lema muy válido para otro tipo de comportamientos: Las cosas, mejor, con moderación.