Hace un par de semanas, durante la Flash Memory Summit (algo así como la cumbre mundial de las memorias flash) celebrada en California, Samsung anunció el lanzamiento de su nuevo modelo PM1633a, con una capacidad de 16 TB, cuatro veces más que cualquier otro dispositivo de almacenamiento que utilice esta tecnología.

Para que se hagan idea de lo que cabe en este cacharrito: elijan su película favorita y busquen un lugar en el que guardar tres mil copias en alta definición. Casi ná, dicen en mi pueblo.

¿Y a mí qué? pensará usted. Sobre todo, porque de momento, no es que vaya a poder ir a FNAC a comprarlo. Hoy por hoy, este tipo de cachivaches están solo disponibles para servidores, más que nada por cuestión de precio.

Pero ya se sabe lo que sucede en el mundo de la informática, ¿no? La Ley de Moore y todo eso.

Dentro de menos tiempo del que pensamos lo tendremos en casa, al precio que pagamos hoy por cualquier disco duro externo.

La principal consecuencia que puede tener para usted y para todos es mejorar su privacidad. Con tanta capacidad en la mano, ¿quién necesita la nube? Podremos pasearnos por las montañas del Bierzo, por ejemplo, con toda la información en el bolsillo ¡Oh cielos!

Se acabó aquello de regalar sus fotos a Google o Facebook. Se acabó tener que comprar espacio de almacenamiento en iCloud. Podremos ser dueños de nuestros archivos y compartirlos solo con quien nos dé la gana (bueno, de esto ya hablaremos otro día).

Ahora solo hace falta que llegue pronto a precios que nos podamos permitir todos.