Más allá de viajar al extranjero, pasar largas jornadas en la playa o descansar en la montaña, serán muchos los que aprovechen este verano para ponerse al día con los estrenos cinematográficos del año o para revisar sus películas favoritas. En este sentido, contar con un proyector se antoja la mejor manera de disfrutar no solo del mejor cine, sino también de eventos deportivos, programas de televisión o contenidos de Internet. Si el lector se plantea adquirir uno de estos dispositivos, a continuación, le ofrecemos cinco recomendaciones.

Tener en cuenta la resolución de pantalla y el contraste

Para los amantes del séptimo arte, lo más aconsejable es optar por un proyector de gran resolución: Full HD (1980 x 1080 píxeles) o superior, destacando el tamaño de la pantalla, llegando a las 100 pulgadas. Esta característica nos asegura disfrutar de imágenes en alta definición. Ahora bien, dependiendo de los contenidos que queramos reproducir, podemos optar por resoluciones inferiores: HD (1270 x 720 píxeles), ideal para videoconsolas, o XGA (1024 x 768), óptima para visualizar fotografías. Otro aspecto de gran relevancia es el contraste, del cual depende la calidad del color y la profundidad de los negros. Así, una buena solución la representan, entre otros, los proyectores LED  de LG.

Prever la distancia de foco

¿Cómo de cerca de la pared vamos a situar el proyector? Esta pregunta es obligada para todo aquel que desee adquirir un dispositivo acorde a sus necesidades. De esta manera, encontramos aparatos que integran calculadoras de tiro para adaptar el zoom, así como productos capaces de proyectar en buenas condiciones a tan solo 11 cm de la pared.

Escoger la potencia según la luminosidad del entorno

Al lector le conviene saber que no es lo mismo proyectar en una sala oscura que en una habitación suavemente iluminada y, mucho menos, en una oficina con luz. Así, mientras mayor sea la claridad del entorno, mayor potencia exigiremos a nuestro dispositivo. Esta potencia o brillo viene medida en lúmenes y varía enormemente de un modelo a otro. Concretamente, entre los proyectores LED de LG, distinguimos algunos de 500 lúmenes (indicados para entornos similares al cine), otros de hasta 900 (perfectos para una iluminación escasa) y unos últimos que sobrepasan los 1.000 lúmenes y que son adecuados para salas bien iluminadas.

Considerar la vida del dispositivo

Por otro lado, hay que recordar que un proyector no es un ordenador portátil. De este modo, su longevidad será la misma que la de su lámpara: unas 4.000 horas. Ahora bien, esta vida media será ostensiblemente mayor en los proyectores LED: 30.000 horas.

Valorar la conectividad y los recursos Smart TV

Por último, existen dos tipos de puertos con los que nuestro proyector debería contar: HDMI, necesario para conectar portátiles o videoconsolas, y USB, para discos duros externos. Asimismo, apreciaremos que el dispositivo disponga de sistemas Bluetooth y Sound Sync Wireless. Además, ciertas marcas como LG dotan a algunos de sus productos de software propio de Smart TV, que da la opción de gestionar una amplia gama de contenidos. como Netflix, Movistar, etc, sin requerir hardware adicional.