La historia de Jordi Amat parece escrita para una película. Nació en Canet de Mar, se formó en la cantera del Espanyol, jugó en LaLiga y en la Premier League, defendió a España en categorías inferiores y, años después, terminó convirtiéndose en internacional absoluto con Indonesia. Pero el giro más sorprendente no está solo en el cambio de selección: por su linaje familiar, el central también fue reconocido como príncipe de Siau, una isla del norte del país asiático. Una vida deportiva que une el fútbol europeo, la identidad familiar y una herencia nobiliaria inesperada.

De Canet de Mar al Espanyol

Jordi Amat Maas nació el 21 de marzo de 1992 en Canet de Mar, en el Maresme. Su camino en el fútbol empezó muy pronto, primero en el club de su localidad y después en el fútbol base del RCD Espanyol, donde entró con apenas siete años. Su progresión fue rápida y el club perico pronto le vio como uno de los centrales más prometedores de su cantera.

El debut en Primera llegó el 24 de enero de 2010, con solo 17 años, en un partido entre el Espanyol y el Mallorca. Mauricio Pochettino le dio la oportunidad en una etapa en la que el club apostaba por talento joven, y Amat empezó a construir una carrera que parecía destinada a asentarse durante muchos años en el fútbol español.

LaLiga, Premier y una carrera de ida y vuelta

Tras sus primeras temporadas en el Espanyol, Amat pasó por el Rayo Vallecano, donde firmó una campaña muy sólida cedido en la temporada 2012/13. Aquella etapa le abrió la puerta al fútbol inglés: en 2013 fichó por el Swansea City, con el que disputó la Premier League y también competición europea.

Después llegaron nuevas experiencias: una cesión al Real Betis, el regreso al Rayo, el paso por el KAS Eupen de Bélgica y, más tarde, el salto a Asia con el Johor Darul Ta’zim de Malasia. Actualmente, según los registros disponibles, milita en el Persija Jakarta, ya plenamente integrado en el fútbol del sudeste asiático.

De internacional español sub-21 a jugar con Indonesia

Antes de vestir la camiseta indonesia, Amat fue internacional con España en varias categorías inferiores. Jugó con la sub-16, sub-17, sub-18, sub-19, sub-20 y sub-21, dentro de una generación de futbolistas españoles con mucho talento. Sin embargo, nunca llegó a debutar con la absoluta.

La puerta de Indonesia se abrió por su familia. Amat tiene ascendencia indonesia por parte de su abuela materna, Isje Maas-Villanueva, nacida en Makassar. Ese vínculo permitió iniciar el proceso de nacionalización y, en noviembre de 2022, el central obtuvo oficialmente la ciudadanía indonesia tras jurar bandera en el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos del país.

Para el futbolista, aquello no fue un simple trámite administrativo. Tras recibir la nacionalidad, explicó que estaba “muy contento y orgulloso” de ser ciudadano indonesio y que su familia también lo estaba. Desde entonces, se convirtió en una pieza importante de la selección asiática, con la que debutó en 2022 y disputó la Copa Asiática de 2023.

El giro más inesperado: príncipe de Siau

La parte más llamativa de la historia llegó con el descubrimiento de su linaje. La abuela de Jordi Amat descendía de los antiguos reyes de Siau, una isla del archipiélago de Sitaro, en el norte de Indonesia. Amat es descendiente de los reyes Jacob Ponto y Manalang Doelag Kansil, vinculados históricamente a ese territorio.

En julio de 2022, fue incorporado oficialmente al Consejo Real del Sultanato de Nusantara y recibió el título de Pangeran, que puede traducirse como príncipe. No se trata de un cargo político ni de una función de poder actual, sino de un reconocimiento simbólico, histórico y familiar. El propio relato alrededor del título habla de una figura con valor cultural y tradicional, más que institucional.

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