La agencia explicó que la nota de la deuda española ha sido degradada desde el sobresaliente bajo ("AA-") hasta el notable ("A") porque "los costes de financiación externa del país pueden mantenerse en niveles elevados durante un período de tiempo dilatado debido a unas necesidades brutas de financiación externa significativamente altas". En concreto, Standard detalló los desequilibrios estructurales entre ahorro e inversión, los elevados niveles de deuda externa a corto plazo, y una carga de amortizaciones concentrada en la primera mitad de 2012.

Exigencias de reservas de capital de los bancos
Por otro lado, la firma aseguró que detrás de la rebaja española se esconden cambios regulatorios en el país, como "la expectativa de aumentos en las exigencias de reservas de capital de los bancos para respaldar sus carteras de valores y sus colocaciones interbancarias".

S&P castiga a buena parte de la eurozona
La revisión a la baja de la calificación de la deuda española se produjo como parte de una acción que afectó a otros ocho países de la zona euro, entre ellos Francia y Austria, que han perdido su matrícula de honor de "AAA" para recibir ahora el sobresaliente alto "AA+".

Alemania se salva de la poda
La acción, que ha afectado también a Italia, Malta, Eslovaquia, Eslovenia, Portugal y Chipre -con esos dos últimos entrando en el llamado territorio basura-, se produce después de que el pasado 5 de diciembre la agencia pusiera bajo revisión la nota que le otorgaba a 15 de los 17 países de la zona euro. Tras el análisis, los países que han logrado mantener su nota han sido Alemania, Bélgica, Estonia, Finlandia, Irlanda, Luxemburgo y Holanda.

Francia se queda sin su triple A
Francia perdió hoy la "triple A", el sobresaliente a su deuda soberana que le asignaba la agencia Standard and Poor's (S&P), lo que coloca al presidente francés, Nicolas Sarkozy, en una situación complicada cuando faltan cien días para las elecciones presidenciales.

Un escalón menos que Alemania
El ministro de Economía, François Baroin, tras haber participado en una reunión de crisis en el palacio del Elíseo, confirmó en la televisión pública la decisión de S&P de degradar la nota de Francia hasta AA+, un escalón menos que Alemania, la otra gran economía de la zona euro y que mantiene la máxima calificación. Las otras dos grandes agencias de calificación de riesgo, Moody's y Fitch, siguen asignando a Francia la máxima calificación, pero ambas han puesto al país en observación, a expensas de lo que suceda en la zona euro.