A pesar de las durísimas condiciones impuestas a Grecia para que obtenga el tercer rescate y a pesar de que el Parlamento griego ha comenzado a aprobarlas, el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, declaró a una emisora de radio alemana  que muchos economistas no creen que Grecia puede avanzar sin una quita de la deuda, "incompatible con la pertenencia a la unión monetaria", por lo que, a su juicio, si se ve necesaria, "tal vez el mejor camino para el país" sea una salida temporal del euro.

Schäuble cree que Grecia no tiene solución
Desde que el gobierno de derechas, que estaba aplicando el segundo rescate, decidió adelantar las elecciones los socios europeos comenzaron a perder la confianza en la clase política griega. Nadie en Europa entendió la decisión del ex primer ministro Samaras dado que estaba cantado que ganaría Syriza. En ese momento el todopoderoso ministro de Finanzas alemán, el que de verdad manda en el 'Eurogrupo' según Varoufakis, llegó a la conclusión de Grecia no tiene solución, que incumplirá sistemáticamente y que lo mejor es que salga del euro para arreglar su economía por su cuenta y luego, si quiere, regrese al euro.

Desde que el FMI filtrara a la prensa un documento en el que reconoce que la deuda griega es impagable y que se debe hacer una quita, apuesta también del Banco Central Europeo, Schäuble ha sido tajante al explicar que las normas del Eurogrupo impiden quitas de deuda. "Nadie sabe cómo puede continuar sin una quita de la deuda y todos sabemos que esa quita es imposible; ésa es la situación", lo que significa que el ministro alemán reconoce que la economía griega no puede funcionar sin una quita de deuda pero que para hacerla el país debe salir del euro, al menos por un período de 5 años.

Reconoce las dificultades políticas de Syriza
En la entrevista se refirió a la difícil situación financiera de Grecia, dado que hace unas semanas se cifraban las necesidades de financiación de Atenas en 10.000 millones de euros, que "no son una pequeñez", recalcó Schäuble, y ahora se habla de más de 80.000 millones, lo que hace que la situación sea "excepcionalmente complicada". En su opinión, la votación celebrada en el Parlamento griego es "un paso más" y ahora el Eurogrupo debe verificar que se han aprobado las reformas comprometidas para poder después recomendar el inicio de las negociaciones para un tercer paquete de ayudas.

Preguntado sobre si confía en el Gobierno de Alexis Tsipras, se limitó a señalar que el Parlamento ateniense se ha comprometido a hacer las reformas, aunque también recordó que hace cinco años las autoridades griegas ya acordaron poner en marcha las medidas que ahora resultan tan polémicas y no lo hicieron.

El ministro alemán reconoció la dificultad del debate celebrado ayer en Grecia, ya que la población votó en el referéndum en contra de lo que anoche aprobó el Parlamento pero también añadió que si Grecia quiere ayuda "debe hacer las reformas necesarias para avanzar hacia una situación en la que pueda ser independiente de esa ayuda y vivir con sus propios medios".