La canciller alemana, Angela Merkel (c), y el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy (d), pasan revista a la guardia de honor durante la ceremonia de bienvenida celebrada en la Cancilllería con motivo de la XXIV cumbre bilateral, en Berlín, Alemania. EFE La canciller alemana, Angela Merkel (c), y el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy (d), en la XXIV cumbre bilateral, en Berlín, Alemania. EFE



Los datos de la oficina estadística europea (Eurostat) sobre la marcha de la economía de todo el 2012 han caído como un jarro de agua helada en las bolsas, en las empresas y en los Gobiernos europeos. Europa ahondó en su recesión económica y el último trimestre del año demuestra que las cosas van muy mal: Alemania -el motor europeo indemne hasta ahora a la crisis- entró en recesión en ese trimestre con una caída del PIB del 0,6%; Francia tuvo crecimiento cero y España tuvo el peor dato de toda la Eurozona con una caída del 0,7% del PIB en el cuarto trimestre.

Vuelta al 2009
La crisis originada en Estados Unidos con el estallido de las hipotecas basura impactó en Europa con toda su virulencia en el año 2009. Ese año la economía de la eurozona cayó un -2,8% y ahora vivimos inmersos en una segunda recesión que comenzó en la primavera del año pasado. Los duros planes de ajuste y austeridad para reducir el déficit empobrecieron a la población, especialmente a los países del Sur de Europa. Pero los políticos comenzaron a decir que ya había pasado lo peor después de que la economía se estancara en el verano de 2012, al menos no seguí cayendo y eso llevó al optimismo de los gobernantes. Pero la recta final de 2012 tiró esos pronósticos por tierra porque la recesión en la eurozona en el último trimestre fue de un 0,6%.

Más plazo para el déficit
Los pésimos datos de 2012 han llevado a Bruselas a anunciar hoy mismo que darán más tiempo a los países con déficits elevados (España, Grecia, Portugal, Irlanda, Chipre) para rebajarlo. Hay constatación evidente ya de que una política de austeridad y recortes salvajes impide la recuperación, porque si no hay consumo se acaba destruyendo empleo y se agrava la crisis. Pero eso no quiere decir que Merkel vaya a dar su brazo a torcer con su política de dura austeridad: da más tiempo pero no ablanda su postura.

Muchos analistas piensan que la contracción de la economía alemana se debe a que exporta menos porque los países en crisis no compran tantos productos alemanes y eso llevará a Merkel a dulcificar su política. No está nada está claro que caya a ser así. Entre otras cosas porque Alemania exporta menos debido a la fortaleza del euro, más fuerte que el dólar y el yen porque Estados Unidos y Japón le dan sin parar a la máquina de imprimir billetes. El euro se ha revalorizado un 10% frente al dólar y un 25% respecto al yen.

Posible bajada de tipos
Ante las señales de alarma con las que se despidió 2.012 en Bruselas no solo se ha reaccionado con rapidez lanzando una señal a los mercados dando más tiempo a países como España para cumplir con el déficit, sino que se habla ya abiertamente de que el Banco Central Europeo debe acometer una bajada de tipos de al menos un cuarto de punto. Analistas alemanes consideran que el BCE debe tener listo un plan de choque y que la bajada de tipos incluso debería ser de medio punto. Algunos van más lejos y plantean tipos negativos, es decir que los bancos de la Eurozona tendrían que pagar intereses por dejar su dinero en el BCE, eso les motivaría para ponerlo en circulación y activar el crédito.

Los pronósticos para este año no valen
Con los datos de Eurostat los pronósticos de algunos políticos para la marcha de la economía durante este año han quedado invalidados. Rajoy afirmó que este año sería malo pero menos malo que el 2012 y que el año que viene (2014) España comenzaría a crecer. El ministro de Economía, Luis de Guindos, fue más lejos y aseguró que la economía española comenzará a crecer en julio de este año. Con los datos con los que se cierra 2012 y la política que mantiene Bruselas es matemáticamente imposible.