Cada vez que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, protagoniza un acto público monta el sainete, y la cosa sería para reírse si no fuera porque tiene el poder en un ministerio clave para capear la crisis económica. Su chulería y su afición a reñir a todo el mundo (oposición política, sindicatos, periodistas, actores o músicos) ya no conoce fronteras. Cristóbal Montoro ha dicho hoy que ha "reñido" a Bruselas por hablar demasiado de recortes y no vender más optimismo. En su opinión la Unión Europea debería estar hablando maravillas de un país que tiene una tasa de paro del 27%, seis millones de desempleados, una deuda pública que llegará al 100% del PIB el año que viene y que ha tenido que pedir prestado (precisamente a Bruselas) 43.000 millones de euros para tapar el agujero de los bancos.

Dando lecciones
El ministro español acusó a las autoridades comunitarias de "utilizar un lenguaje perverso" y de "generar desconfianza" por hablar únicamente de recortes y no de los objetivos de la Unión Europea y de la salida de la crisis. Después de un hilarante cruce de preguntas respuestas con los periodistas cuando estos le preguntaron cuando y donde había 'reñido' a las autoridades comunitarias, Montoro respondió que lo había hecho "desde Madrid", y ante las risas de algunos asistentes se permitió recordar que Madrid es de Europa. No hay que olvidar que Mariano Rajoy no ha querido tener vicepresidente económico por primera vez en Democracia y a pesar de la gravedad de la crisis, y  ante la bicefalia es el ministro de Economía, Luis de Guindos, el que viaja a Bruselas para participar en las reuniones de Eurogrupo.

Las declaraciones del ministro español han llegado a Bruselas y no han sentado muy bien, el portavoz del comisario de Economía, Ollie Rehn, ha recordado que Bruselas ha elogiado las reformas que ya ha hecho el Gobierno, pero que debe vigilar que España cumpla los objetivos de déficit y solucionar sus graves desequilibrios económicos. Desde luego en Bruselas no ha tenido que sentar muy bien que el ministro de un país al que han tenido que rescatar diga públicamente que les "riñe".

"Desde Europa tienen que venir más mensajes que el de la austeridad, solo con ese mensaje la gente se cansa y se decepciona de Europa", ha dicho Montoro, cuyo objetivo quizá sea que la Unión Europea mienta tal y como él lo ha hecho, al asegurar por ejemplo que los salarios "suben moderadamente" en España.

Contradice al Banco de España y a la UE con el déficit
Por supuesto Montoro, que no ha conseguido cumplir ni una sola vez con el objetivo de déficit comprometido con Bruselas, opina lo contrario que el Gobernador del Banco de España, Luis Linde, y que toda la Comisión Europea, quienes ven muy difícil que España vaya a cerrar el año con un déficit del 6,5%. Montoro respondió categóricamente que "si" se cumpliría y tiró de nuevo de cierta chulería al añadir que como mucho el déficit se desviará una décima que "me desasosiega y no me deja dormir por la noche".

Desmiente órdenes políticas en la Agencia Tributaria
Tras las cascadas de ceses y dimisiones en la Agencia Tributaria, Montoro  niega que haya órdenes políticas para favorecer a unos o perjudicar a otros. Tras el último escándalo relacionado con la paralización de un expediente de una multa millonaria a una cementera, el ministro aseguró que "el único que puede ejercer una injerencia política soy yo y jamás lo he hecho en mis seis años como ministro de Hacienda". Confirmó además que no piensa tolerar filtraciones a los medios de comunicación con el argumento de que "no voy a permitir que se lance a los vientos ningún procdimiento de la Agencia Tributaria porque eso es romper la Agencia y acabar con el prestigio merecido que tiene".