En los últimos diez días han salido dos encuestas oficiales, una del Instituto Nacional de Estadística (INE) y otra del Ministerio de Fomento, sobre la evolución de la compra-venta de viviendas y los datos no dejan lugar a dudas, sigue en caída libre desde que a finales de 2.008 estallara la burbuja inmobiliaria, principal responsable de la grave crisis que nos asola. Desde el uno de enero de este año las hipotecas ya no desgravan en la declaración de la renta, el Partido Popular incumplió así otra promesa electoral, y ese fin de desgravación fiscal provocó un efecto espejismo en los últimos meses de 2.012 en los que la venta de inmuebles repuntó, pero los datos de este año indican que las ventas siguen bajando y bajando. En el primer trimestre de este año fue un auténtico desplome con una caída de ventas superior al 20%, se moderó en el segundo con un descenso del 4% pero en el tercer trimestre la caída fue del 6,8% respecto al mismo período del año pasado.

De 1 a 2 millones de viviendas en stock
En España se construyeron tal cantidad de viviendas, hasta 300.000 al año más que en Alemania y Francia juntas, que el sotck de inmuebles sin vender es enorme. Las cifras difieren según quien las dé, así por ejemplo constructoras y bancos prefieren hablar de un millón de viviendas esperando comprador, pero consultoras independientes acercan esa cifra casi a los dos millones, con lo que las administraciones optan por un cálculo estimado de 1,5 millones de viviendas en stock. La demanda no solo no repunta, sino que como dicen las estadísticas oficiales, cae sin parar, así como han caído a mínimos históricos el número de hipotecas que se firman. Por tanto en el mercado inmobiliario no hay ni rastro de brotes verdes ni ve luz alguna al final del túnel.

Sin crédito y con 6 millones de parados
Todos los expertos en el sector señalan que hay dos razones fundamentales para que el sector inmobiliario sigua en coma: los casi seis millones de parados que hay en España y que el grifo del crédito está cerrado. Es el círculo vicioso infernal. Si la gente no tiene trabajo no consume ni invierte, y sin créditos en buenas condiciones nos e firman hipotecas. Pero además los bancos españoles siguen endeudados hasta las cejas y antes de conceder crédito tienen que sanear sus balances. Uno de los factores calve de la burbuja inmobiliaria española es que los bancos españoles prestaron más dinero que el que tenían, por eso los bancos españoles se endeudaron en los mercados internacionales que ahora les exigen que paguen. Conclusión, no hay crédito, no se firman hipotecas y no hay trabajo. Para redondear todo esto en los dos años de Gobierno de Rajoy se ha acometido un brutal devaluación interna con una bajada de salarios generalizada y una brutal subida de impuestos.

Los precios seguirán bajando
Con todo esto los agentes que analizan y operan en el mercado inmobiliario sostienen que el precio de la vivienda tiene que seguir bajando en España. Esa rebaja no será igual  ni homogénea, dependerá de provincias, de ciudades e incluso de zonas concretas de cada ciudad. Según datos del Gobierno, el precio de la vivienda ha bajado en torno a un 42% respecto a los máximos que se alcanzaron a finales de 2.007 y principios de 2.008, pero los analistas afirman que si los bancos quieren dar salida a sus stocks deben bajar aún más.
Hay otro factor que apuntan los analistas, la oferta no se ajusta a lo que demandan los potenciales compradores, sobre todo en determinadas ciudades donde si se podría reactivar la compra-venta a corto plazo. Es el caso de Madrid, donde la vivienda media que se demanda es de una superficie de 100 metros cuadrados a un precio de unos 2.000 euros metro cuadrado, mientras que la oferta media es de 80metros cuadrados a 3.000 euros metro cuadrado.

En definitiva, hay zonas donde se podría activar el mercado si se ajustan más los precios, pero los expertos añaden que hay zonas en las que da igual lo que bajen los precios porque sencillamente no hay demanda. La esperanza de que sean los ciudadanos extranjeros los que salven el mercado inmobiliario no deja de ser tema para reportajes televisivos pero muy alejado de la realidad. Sirva un dato, según el Ministerio de Fomento, en el pasado mes de septiembre se batieron todos los récords de compra de vivienda por extranjeros desde 2.008, pues bien ni siquiera llegaron a las 18.000 viviendas.