El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha intervenido este martes en el curso sobre la situación del sistema público de pensiones organizado por el sindicato, en el que se ha analizado la situación actual del Sistema Nacional de Seguridad Social y el presente y el futuro de las pensiones.

Un curso en el que también ha intervenido la Secretaria de Políticas Sociales, Empleo y Seguridad Social de UGT, Mari Carmen Barrera, y donde se han señalado tres exigencias para hacer viable el sistema de pensiones: la garantía de aumento de poder adquisitivo de las pensiones para 2017; medidas urgentes para superar el actual déficit de la Seguridad Social y una revisión del Pacto de Toledo.

Ambos dirigentes han exigido un aumento de las pensiones para 2017 equivalente a la previsión de inflación más una cláusula de revisión a finales de año. Según UGT, la reforma del PP lo único que garantiza es la pérdida continuada de poder adquisitivo y, por tanto, la caída sostenida de todas las pensiones.

Una reforma que “es doblemente regresiva, porque reduce todas las pensiones y porque recorta en mayor medida las pensiones más bajas. Esto llevará a una caída brutal del nivel de vida de los pensionistas, al alejamiento de las pensiones del resto de las rentas y a un sistema de pensiones mínimas”, según ha indicado Pepe Álvarez.

Además, ha exigido “medidas urgentes para superar el actual déficit entre ingresos y gastos de la Seguridad Social. Emplazar a una revisión inmediata de las fuentes de financiación del sistema para restablecer el equilibrio entre ingresos y gastos y que el sistema de pensiones se financie no solo con cotizaciones sino también a través de impuestos”. No obstante, ha insistido en que todas las pensiones tienen que formar parte del actual Sistema.

Mari Carmen Barrera ha señalado también conveniente “la revisión del Pacto de Toledo, con el fin de que el nuevo pacto vaya de verdad dirigido a sostener y no debilitar el sistema público de pensiones; que las reformas no se puedan realizar sin el consenso amplio y mayoritario del pacto; y que la orientación no sean los recortes sino la mejora de muchos aspectos del sistema de pensiones”.

En este sentido, ha advertido que “a lo largo de las próximas décadas el número de pensionistas va a aumentar de forma muy considerable. Además, durante estos años se encontrará en activo la generación más pequeña desde hace décadas, fruto de la caída hasta niveles extraordinariamente bajos de la natalidad desde finales de los años ochenta”, por lo que ha considerado imprescindible que se tomen medidas de manera urgente para sostener el sistema y asegurar el nivel de vida de los pensionistas presentes y futuros.