Basura acumulada en la calle Zurbano, cuando se cumple el décimo día de huelga de limpieza en la capital. EFE Basura acumulada en la calle Zurbano, cuando se cumple el décimo día de huelga de limpieza en la capital. EFE



La situación en la mayoría de las calles de Madrid es insoportable por la acumulación de basura y suciedad. En la mayoría, porque en algunas zonas, como el barrio más 'pìjo' de la capital, el barrio de Salamanca también conocido como la 'milla de oro' por las tiendas de lujo que allí se sitúan, está tan limpio como antes de la huelga, como igual de limpia está la acera de la calle Génova, donde se ubica la sede nacional del PP, la acera del Ayuntamiento de Madrid o los accesos del Museo del Prado. Tras el ultimátum dado por la alcaldesa, Ana Botella a empresas y sindicatos para que lleguen a un acuerdo antes del sábado y el anuncio de que si no hay acuerdo se recurrirá a la empresa pública Tragsa para recoger la basura, las cosas se han complicado aún más. El comité de empresa de Tragsa ya ha dicho que no se dejarán utilizar como "revienta huelgas".

"No participaremos en las artimañas de la alcaldesa"
Tragsa es una empresa pública que depende de la SEPI y que trabaja fundamentalmente para el Ministerio de Agricultura y Medioambiente en tareas que van desde la construcción de caminos rurales a limpieza de playas. Ya han actuado en huelgas de basura de otras ciudades como Granada, pero porque se había decretado alerta sanitaria, alerta que no se ha decretado en Madrid y que la alcaldesa ya ha anunciado que no piensa decretar. Tragsa afronta el mayor Expediente de Regulación de Empleo (ERE) acometido en una empresa pública y que implicará más de 1.600 despidos entre la matriz Tragsa y su filial Tragsatec.

Ante el anuncio de Ana Botella, los sindicatos UGT, Comisiones Obreras y CGT han hecho público un comunicado conjunto en el que textualmente dicen que "no estamos dispuestos a participar en las artimañas de la señora alcaldesa, incapaz de gestionar ningún tipo de conflicto". Los sindicatos cuestionan que Tragsa pueda actuar sin que se haya decretado la alerta sanitaria y que se debe acreditar que se incumplen los servicios mínimos. Aún así explican que nunca han intervenido por incumplimiento de dichos servicios. El presidente del comité de empresa, Ángel Hernández (UGT) ha declarado a El País que "no vamos a permitir que nos usen como reviente huelgas o esquiroles", y ha recordado que cuando intervinieron en la huelga de basuras de Jerez, algunos trabajadores de Tragsa fueron agredidos e incluso uno tuvo que ser hospitalizado.

La plantilla de Tragsa se solidariza con los barrenderos madrileños
El comité de empresa de Tragsa se ha solidarizado con los trabajadores de las contratas de limpieza del Ayuntamiento de Madrid, a los que han trasladado su "total apoyo" a sus "justas reivindicaciones" ante las intenciones de las empresas adjudicatarias de despedir a 1.134 trabajadores y bajarles el sueldo un 40% a los que queden.

Por su parte la alcaldesa mantiene la estrategia de intentar circunscribir el conflicto a una cuestión entre empresas y trabajadores, pero tanto las empresas adjudicatarias, OHL, SACYR y FCC, como los sindicatos afirman que el equipo de gobierno sabía que la reducción de la cuantía económica de los contratos implicaba reducción de plantilla. Los sindicatos recuerdan además que la alcaldesa no puede desentenderse de un servicio público aunque esté privatizado.