El Gobierno confía en la denominada tasa Google, el impuesto a las tecnológicas, para financiar la subida de las pensiones del 1,6% que ha anunciado para este año tras las protestas multitudinarias de los jubilados. En el Programa de Estabilidad que envió a la Comisión Europea, en abril pasado, cifró en 600 millones lo que recaudará este año con dicha tasa. Un hipotético cálculo del que desconfía el Sindicato de Técnicos de Hacienda (Gestha), que “no lo ve factible” por varias circunstancias.

En declaraciones a El Plural, José María Mollinedo, portavoz de Gestha, recuerda que “no existe actualmente la unanimidad de apoyo de todos los países” a la tasa Google, “que se requiere para apoyar la propuesta de una directiva europea”.

La fecha probable: octubre de 2020
“No parece probable que la directiva sea aprobada antes de octubre de 2020”, señala el técnico de Hacienda, que recuerda que hay cinco países reticentes a su aprobación: entre ellos Irlanda, Luxemburgo, Holanda, Bélgica y Austria. Hasta el momento 14 estados miembros de la Unión la respaldan, entre ellos España.

Por otro lado, la directiva establece que las compañías paguen en el país donde radica su sede social, y que ese estado determinado “rebote al tesoro público del resto de países donde se encuentre la empresa los gravámenes correspondientes”. Un proceso “que no se hace en dos días, teniendo en cuenta las demoras administrativas”, señala Mollinedo.

El Gobierno aplica por primera vez un modelo mixto
La propuesta de Bruselas establece que el nuevo impuesto será deducible en Sociedades para evitar la doble imposición, ya que las empresas tendrían que pagar por los ingresos allí donde los generen, pero también Sociedades en el país en el que radican. El hecho de ser deducibles afectaría a los países que acogen las sedes principales, de ahí su reticencia.

Los cálculos en los que se basa el Ejecutivo para su Programa de Estabilidad en lo que afecta a las pensiones parte de la directiva europea que pasa por gravar a los ingresos de las tecnológicas que facturen más de 750 millones, en un abanico que va del 1% al 5%, aunque Bruselas se inclina por fijarlo en el 3%. El nuevo mecanismo aportaría unos 5.000 millones de euros al año al conjunto de socios comunitarios. Teniendo en cuenta el peso de España en la Unión, que está entre el 10% y el 12%, a nuestro país le corresponderían los 600 millones al año, que es la cifra que maneja el Gobierno.




“Es la primera vez que se financia la Seguridad Social a partir de impuestos"

El Gobierno abre la puerta a una financiación mixta: impuestos y cuotas de los trabajadores. Hasta la fecha, han sido las cuotas de la patronal y los trabajadores las que han sustentado el sistema”, explica el portavoz de Gestha.

Las pensiones tienen "un coste político"
A pesar de que la tasa Google no llegue a tiempo para financiar la subida de las pensiones de este año, José María Mollinedo no tiene dudas de que “se va a ejecutar” el incremento, porque “tiene un coste político”. A su juicio, otras partidas, que provocan “menos conmoción” en los ciudadanos serán sacrificadas para cumplir con el déficit comprometido con Bruselas, como los fondos presupuestados para I+D+I o la ayuda al desarrollo.