El Índice de Precios al Consumo (IPC) bajó un 0,4% en febrero respecto al mes anterior y la tasa interanual se situó en el -0,8%, debido a la bajada de precios de las gasolinas y algunos alimentos (legumbres, hortalizas, frutas frescas y pescado), según ha informado el Instituto Nacional de Estadística (INE).  El descenso de febrero es el mayor en 46 años, concretamente desde 1970, cuando también cayeron un 0,4%.

En negativo o cero
Desde julio de 2009 el IPC ha estado en negativo con solo tres excepciones, los meses de junio y julio de 2015 con una tasa del +0,1% y diciembre de ese mismo año con un 0,0%. Ello implica seis años en los que los precios han bajado o se han quedado a cero, pero sin subidas.

El INE atribuye el fuerte descenso de febrero a la caída de precios del transporte que bajó un -4,7%, así como a los alimentos y bebidas no alcohólicas que bajaron hasta 8 décimas debido a que la subida de precios de las legumbres y hortalizas frescas fue menor que un año antes.

¿Deflación?
La teoría económica dice que se entra en la temida deflación (círculo vicioso de caída de precios que provoca menos producción y más paro) cuando se encadenan más seis meses consecutivos en la tasa en negativo. En España sumamos ya años con el IPC en negativo, sin embargo, no ya el Gobierno del PP que asegura que nuestra economía es la mejor de Europa, sino muchos economistas señalan que no estamos en deflación porque la inflación subyacente -que no incluye los precios de productos energéticos ni alimentos no elaborados- aumentó en febrero una décima hasta el 1%

Hay otro dato alarmante, el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) fijó su tasa anual en el -1%, seis décimas menos que en enero.