​“El modelo laboral hacia el que está evolucionando el sector de contact center no tiene nada que envidiar al que impera en países asiáticos: cargas de trabajo inasumibles, presión constante sobre los trabajadores y salarios de miseria, de 700 euros mensuales por 33 horas de trabajo semanal”. En estos términos ha descrito la responsable del Sindicato de Oficinas de FeSMC-UGT, María Pedraza, la realidad que sufren las mujeres y los hombres que atienden el servicio de atención al cliente (contact center) en empresas y administraciones públicas.

En la rueda de prensa conjunta que han convocado hoy las organizaciones sindicales FeSMC-UGT y CCOO-Servicios para denunciar, una vez más, la precarización del sector y el bloqueo en la negociación del convenio de contact center, se ha podido visualizar el panorama desolador de una actividad esencial para empresas y Administración pública –la atención telefónica a usuarios y clientes– que está sosteniendo su competitividad empresarial en el deterioro constante y progresivo de las condiciones de trabajo de sus profesionales.

El secretario general de FeSMC-UGT, Miguel Ángel Cilleros, ha denunciando que “las empresas de contact center someten a sus trabajadores, durante la jornada laboral, a un control y vigilancia mayores que el Gran Hermano de Orwell a los ciudadanos”. Además, ha exigido a la Administración pública que de ejemplo en la contratación de este tipo de servicios y “no sea cómplice indirecto, al igual que las grandes empresas del Ibex-35, de las duras condiciones de trabajo de los profesionales de telemarketing”.

Algunas de esas condiciones, denunciadas de forma reiterada por los sindicatos, son los descansos de tres segundos entre llamadas, lo que imposibilita, siquiera, dar un trago de agua; contratación parcial para prestar servicios de 24 horas; elevada carga de trabajo en la que entran nuevas llamadas cuando aún se está cerrando la gestión informática de la llamada anterior; dificultades para ir al baño en tiempo de trabajo y salarios paupérrimos, entre otras.

Para UGT y CCOO, mientras la Asociación de Contact Center Española no asuma la necesidad de mejorar el convenio colectivo y deje de torpedear la negociación del mismo, continuarán  las movilizaciones y la presión en las empresas y en la calle. En este sentido, el secretario general de CCOO-Servicios, Chema Martínez, ha denunciado que “la patronal está alargando interesadamente este conflicto cuando hace propuestas de incremento salarial del 0%, o rechaza, sistemáticamente, todas las peticiones que hacemos los sindicatos”.