La potente industrial eléctrica española guarda un silencio sepulcral ante la reforma que prepara el ministro de Industria para reducir el déficit de tarifa que se calcula en unos 20.000 millones. El déficit de tarifa fue creado por Josep Piqué cuando era ministro de Industria con Aznar, y consistió en una filigrana financiera por la que, para que los usuarios no pagaran el coste real de la energía, la diferencia entre el precio que fijaba el Gobierno y el coste real se pagaría con cargo a los Presupuestos Generales del Estado. La deuda ha ido creciendo hasta niveles astronómicos. Industria ya ha penalizado a las eléctricas aumentando algunas de las tasas que tiene que pagar, pero prepara otro recorte en el que las más perjudicadas serán las termosolares.
El anterior ministro de Industria, Mighuel Sebastián, estableció un sistema para redudir el déficit de tarifa que consistía en que se pagaría en tres partes iguales: una a costa de las eléctricas (hicieron una quita de 2.000 millones), otra a costa de los ciudadanos (se subió la luz un 5%) y otra a cargo de los Presupuestos Generales del Estado que no se llegó a hacer por los estrictos recortes que se estaban aplicando.
Un 3% o más
La previsión de la industria eléctrica es que el recibo de la luz se encarezca en torno a un 3,5%, trasla subasta que se realiza hoy entre las comercializadoras de último recurso (Cesur), que mide de forma trimestral el coste de la energía en función de varios factores como coste de materias primas, coste de distribución ect. Muchos expertos cuestionan este sistema, dado que en esta subasta el precio de la luz siempre sube aunque, por ejemplo, el petróleo baje. El precio que se fiije en la subasta marca el 50% del recibo, dado que el otro 50% es competencia estatal lo que da margen a que el Gobierno baje o suba la luz.
La previsión es que la subasta cierre con una subida cercana al 7%, lo que implicaría una subida del 3,5% en el recibo de los usuarios. Las eléctricas descartan que el Gobierno pueda neutralizar la subida de la subasta de hoy reduciendo los peajes que cobran las empresas por transportar la energía eléctrica, dado que hay una sentencia reciente del Tribunal Supremo en contra de estas prácticas.
Y un 10% en tres meses
De confirmarse la subida, y el sector lo da por hecho, se sumaría al subidón del 7% que el Gobierno aprobó el pasado mes de abril, con lo que en el recibio de julio los consumidores pagaremos un 10% más por la luz que el pasado 1 de enero. Además el sector eléctrico no descarta que en el primer Consejo de Ministros de julio se apruebe también el "céntimo verde", un nuevo impuesto con el que se castigará el uso de carburantes.
Siendo portavoz de Economía cuando el PP estaba en la oposición, Cristobal Montoro protagonizó una de las intervenciones más duras que se recuerdan cuando el Gobierno anterior subió la luz. Acusó al Gobierno de castigar a los más débiles mientras ayudaba a los bancos. Ahora, en tres meses, con Montoro en el Gobierno, el PP subirá la luz el doble que el Gobierno Zapatero y, además, se pedirá un crédito milmillonanrio para ayudar a los bancos.
El anterior ministro de Industria, Mighuel Sebastián, estableció un sistema para redudir el déficit de tarifa que consistía en que se pagaría en tres partes iguales: una a costa de las eléctricas (hicieron una quita de 2.000 millones), otra a costa de los ciudadanos (se subió la luz un 5%) y otra a cargo de los Presupuestos Generales del Estado que no se llegó a hacer por los estrictos recortes que se estaban aplicando.
Un 3% o más
La previsión de la industria eléctrica es que el recibo de la luz se encarezca en torno a un 3,5%, trasla subasta que se realiza hoy entre las comercializadoras de último recurso (Cesur), que mide de forma trimestral el coste de la energía en función de varios factores como coste de materias primas, coste de distribución ect. Muchos expertos cuestionan este sistema, dado que en esta subasta el precio de la luz siempre sube aunque, por ejemplo, el petróleo baje. El precio que se fiije en la subasta marca el 50% del recibo, dado que el otro 50% es competencia estatal lo que da margen a que el Gobierno baje o suba la luz.
La previsión es que la subasta cierre con una subida cercana al 7%, lo que implicaría una subida del 3,5% en el recibo de los usuarios. Las eléctricas descartan que el Gobierno pueda neutralizar la subida de la subasta de hoy reduciendo los peajes que cobran las empresas por transportar la energía eléctrica, dado que hay una sentencia reciente del Tribunal Supremo en contra de estas prácticas.
Y un 10% en tres meses
De confirmarse la subida, y el sector lo da por hecho, se sumaría al subidón del 7% que el Gobierno aprobó el pasado mes de abril, con lo que en el recibio de julio los consumidores pagaremos un 10% más por la luz que el pasado 1 de enero. Además el sector eléctrico no descarta que en el primer Consejo de Ministros de julio se apruebe también el "céntimo verde", un nuevo impuesto con el que se castigará el uso de carburantes.
Siendo portavoz de Economía cuando el PP estaba en la oposición, Cristobal Montoro protagonizó una de las intervenciones más duras que se recuerdan cuando el Gobierno anterior subió la luz. Acusó al Gobierno de castigar a los más débiles mientras ayudaba a los bancos. Ahora, en tres meses, con Montoro en el Gobierno, el PP subirá la luz el doble que el Gobierno Zapatero y, además, se pedirá un crédito milmillonanrio para ayudar a los bancos.
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