El valor de la producción de las tecnologías asociadas al sector eléctrico, como consecuencia del avance en la transición energética, se incrementará en España entre 7.000 y 8.000 millones de euros hasta 2030 y supondrá la creación de entre 73.000 y 97.000 nuevos empleos.

Así se desprende del estudio 'Just E-volution 2030', elaborado por Enel, principal accionista de Endesa, en colaboración con el European House-Ambrosetti, que cuantifica el impacto socio económico de la transición energética en Europa.

En España, bajo el escenario planteado por la Unión Europea, el incremento de hasta 8.000 millones de euros en el valor industrial supone un aumento neto de hasta 3.000 millones de euros respecto a la reducción del valor como consecuencia del cierre de las tecnologías térmicas, estimado en unos 5.000 millones de euros hasta 2030.

Para el consejero delegado de Enel, Francesco Starace, el proceso de descarbonización "es una gran oportunidad para modernizar la economía europea, revitalizar el sector industrial y asegurar el crecimiento económico sostenible y duradero".

Por ello, Starece destaca que el proceso de reducción de emisiones a través del progreso tecnológico no solo es técnicamente posible, sino también "económicamente ventajoso", ya que el impacto en el empleo podría alcanzar hasta los 100.000 nuevos puestos de trabajo.

En el conjunto de Europa, el valor de la producción experimentará un crecimiento de entre 118.000 y 199.000 millones de euros durante el mismo periodo, lo que también supera los 71.000 millones de euros de descenso previsto de la producción de las tecnologías térmicas.

Asimismo, el impacto neto en el empleo en toda la Unión Europea será de entre 997.000 y 1,4 millones de puestos de trabajo. Solo en Italia, el empleo generado podría llegar a los 173.000 puestos.