Lo ha confirmado el Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa interanual del Índice de Precios al Consumo (IPC) es del -0,1%, con lo que ha entrado por primera vez en negativo desde el año 2.009. El IPC subió un 0,4% en octubre respecto a septiembre pero bajó cuatro décimas en tasa interanual, y aunque técnicamente se considera necesario al menos un año entero de caída generalizada de precios para hablar de deflación, el temor a que esta se instale en la economía española ha empezado a instalarse.

Diferencias con 2009
En el año 2009, con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero el IPC tuvo registros negativos entre marzo y octubre de 2009, ocho meses consecutivos. Entonces el gobierno negó que se entrara en deflación y los datos posteriores lo confirmaron porque el IPC volvió a repuntar. No obstante las diferencias entre el 2.009 y el 2.013 son notorias. El año 2009 fue el segundo año de la crisis, España venía de unas tasas de inflación moderadamente elevadas, por encima de la media europea y el descenso del IPC fue una buena noticia. En el año 2.009 todos los países del G-20 aplicaron políticas de estímulo para combatir la crisis, así se había acordado en la cumbre de Whasington y en España la inyección de inversión pública se articuló en torno al Plan E. Además en ese año no se había aprobado recorte alguno y no había habido devaluación interna. Ahora llevamos tres paquetes de recortes, el primero del Gobierno Zapatero por  importe de 15.000 millones de euros aprobado en mayo de 2010; el segundo aprobado por Rajoy en el verano de 2.012 con un recorte exclusivo para Sanidad y Educación (Zapatero jamás tocó Sanidad y Educación) y Rajoy terminaría 2.012 con un segundo recorte de 65.000 millones de euros que afectó a todo el presupuesto (incluidas las prestaciones por desempleo). Además en los dos años de Gobierno de Rajoy se ha acometido una veloz devaluación interna que tiene su mayor reflejo en los salarios.

Baja en Europa
Otro dato significativo es que la inflación también ha bajado mucho en Europa, especialmente en Alemania y que ha sido esta baja inflación la que ha llevado al Banco central Europeo ha bajar los tipos de interés al 0,25%, el nivel más bajo desde que existe el euro, para intentar activar el consumo. La principal función del BCE es controlar los precios en la Europa de euro y el BCE entiende que es necesario incentivar el consumo, especialmente en los países cuyas economías van bien.

Baja el armonizado y el subyacente
Hay otros datos que no se producían en el año 2009 que han encendido las alarmas sobre el riesgo de deflación, una es que el Índice de Precios al Consumo Armonizado (IPCA)  se situó en octubre en el 0,0% en tasa interanual, ha bajado cinco décimas respecto a septiembre. Por otra parte la inflación subyacente, que excluye los precios de las energías y de los alimentos no elaborados, bajó seis décimas en octubre, hasta situarse en el 0,2%.