Cada vez se certifica más que en España hay dos realidades, la del Gobierno del PP, banqueros y empresarios afines que llevan meses diciendo que ya salimos de la recesión, y la realidad de la calle, donde seguimos con una tasa insoportable de paro, donde los salarios han bajado drásticamente y el consumo se ha despeñado. Para que haya crecimiento económico debe haber tres trimestres consecutivos de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB), es decir seis mes de crecimiento. Es España todavía no hay datos oficiales sobre ningún trimestre de crecimiento. El Gobierno afirma que el tercer y cuarto trimestre de este año registran ya un crecimiento, pírrico y de unas décimas, pero les servirá para el titular. En todo caso 2013 cerrará con recesión, pero Gobierno, PP, Banqueros y grandes empresarios hablan de cambio de tendencia que tardará muchos años en notarse en la calle.

Morosidad, dato terrible
Y un dato que certifica la doble realidad que pare haberse impuesto en este país a través de los medios de comunicación, se certifica con un dato dado a conocer por el Banco de España, la tasa de morosidad, que el pasado mes de agosto se elevó al 12,12% la cifra más alta desde que el Banco de España hace esta estadística, desde hace 50 años. El aumento supone además una subida de dos puntos respecto a 2.012, lo que indica que los impagos van peor este año que el que supuestamente fue el peor año de la crisis, el 2.012.
Según el Banco de España, al terminar agosto los créditos morosos que había en el conjunto del sistema financiero español superaron los 180.000 millones de euros, concretamente los 180.673. El aumento se explica por la grave situación económica, la insoportable tasa de paro (la segunda más alta de Europa solo por detrás de Grecia), pero también a la restricción de crédito de los bancos tras las exigencias de Europa y Bruselas para garantizar su solvencia.