La Oficina Antifraude de la UE (OLAF) ha avisado a Alemania y al Banco Europeo de Inversiones (BEI) de un posible "uso fraudulento" de fondos comunitarios por Volkswagen, en relación con el escándalo de los motores diésel trucados para falsear emisiones.

La OLAF concluyó en julio su investigación sobre un posible uso fraudulento de fondos de la UE y de préstamos del BEI por parte del grupo Volkswagen. Creen que "podría estar relacionado con la producción de motores o dispositivos implicados en la manipulación de los verdaderos niveles de emisiones de los vehículos".

La oficina ha enviado su informe final junto con una "recomendación judicial" a las autoridades nacionales competentes de Alemania, en concreto, a la Fiscalía en Brunswick (norte). También ha emitido una "recomendación administrativa" al BEI, comentan en OLAF. Instan al organismo europeo a dar "pasos activos" para implementar su política antifraude, centrada en evitar y disuadir conductas "prohibidas" en las actividades de la institución.

Desde 1999, Volkswagen ha recibido líneas de financiación del BEI por un valor total de 4.600 millones de euros. Las condiciones de los fondos eran muy favorables y pretendían fomentar el desarrollo de motores menos contaminantes.

Uno de los préstamos en entredicho fue concedido en 2009 a Volkswagen Antrieb por valor de 400 millones de euros. El BEI ya investigaba un posible vínculo de la manipulación de motores diésel EA 189 para trucar las emisiones de gases nocivos por parte del fabricante automovilístico con los préstamos concedidos por el banco.