Durante meses, el líder socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha venido insistiendo en que la alta cifra de parados demuestra que solo con austeridad "no se sale" de la crisis económica y defendiendo "medidas de reactivación económica que incentiven el crecimiento" y, en consecuencia, la creación de puestos de trabajo. Es una tesis en la que coincide con el expresidente Felipe González, quien también se ha expresado en similates términos.

La OIT avala esta tesis
La OIT ha avalado este planteamiento, en sus conclusiones sobre la situación del mercado laboral español, en el marco de su informe general sobre el trabajo en el mundo, dado a conocer días después de que el paro se situara en España en el primer trimestre del año en el 24,4 % de la población activa, el nivel más alto desde 1994.

La austeridad afecta al crecimiento y el empleo
Para la OIT, las medidas de austeridad "han afectado al crecimiento y al empleo en el corto plazo y, por el momento, no se han traducido en una reducción significativa del déficit fiscal", que era el objetivo perseguido.

Un efecto contrario
Raymond Torres, director del Instituto Internacional de Estudios Laborales (IIEL) de la OIT, manifestó que no se puede fiar solamente a la austeridad y los recortes presupuestarios la recuperación de la economía y del empleo, y señaló que las políticas de reducción del déficit han tenido un efecto contrario al deseado. "Se pensaba que esos recortes iban a fomentar la confianza y la inversión, crear mayor crecimiento en algún momento y empleo, pero en realidad lo que está pasando es que sigue cayendo la confianza y la inversión", argumentó este experto de la OIT.

La demanda y la inversión
A eso hay que sumar que el crecimiento de las exportaciones y de la inversión "no han compensado el impacto negativo que las medidas de austeridad tienen sobre la demanda privada", y que "la inversión ha disminuido debido a la caída de la inversión pública y a la contracción de la inversión privada por la restricción del crédito".

La destrucción de empleo
El director del Instituto Internacional de Estudios Laborales (IIEL) de la OIT achacó la última ola de destrucción de empleo en España directamente "a las políticas de austeridad" y consideró que esta tendencia se ha acentuado tras un breve periodo entre finales de 2009 y mediados de 2010 "en el que el mercado laboral se deterioró menos".

Problemas estructurales
Tras la crisis de 2008, argumentó, las exportaciones españolas han mostrado cifras de crecimiento anual positivas, por encima de la media mundial, "lo que indica que España no tiene un problema real de competitividad, sino problemas estructurales".

La reanudación del crédito
"El problema ahora es que con la ralentización de la economía mundial, la posibilidad de compensar la débil demanda interna con las exportaciones es menor", argumentó el experto de la OIT, que consideró que la solución pasa por la reanudación del crédito.

"La recuperación económica en España no será posible hasta que no se reanude el crédito a las PYMES", ha dicho este experto, que considera que "algunas medidas deseables serían disponer de un sistema de garantías de crédito, aumentar el número de mediadores que consideran peticiones que no han sido atendidas por los bancos y proveer de liquidez a los bancos". Para ello, es necesario "reformar el sistema financiero para que se centre en su verdadera labor de dar crédito a la economía real".

Una banca pública
En el informe de la OIT, se subraya que "merece la pena considerar la creación de una banca pública que se dedique a la promoción de la inversión en sectores estratégicos" o reactivar instancias ya existentes como el Instituto de Crédito Oficial (ICO).

Facilitar el despido genera más paro
En cuanto al mercado laboral, Torres indicó que "es imposible identificar tendencias en función de las varias reformas que se han llevado a cabo en España en los últimos años", pero afirmó que "reducir el coste del despido en un momento de crisis no soluciona el problema, sino que genera más destrucción de empleo".

La última reforma del mercado laboral en España, en su opinión, se ha abordado con "planteamientos ideológicos que no se corresponden con lo que se sabe de las experiencias de reforma que sí han funcionado y que son mucho más equilibradas".