Los expertos de la OIT creen que el descenso de los salarios tiende a llevar a un incremento en las exportaciones, pero, por otra parte, hunde el consumo doméstico, lo que afecta al crecimiento. Además, en la actual situación de incertidumbre económica no ven con claridad que el recorte de los sueldos pueda generar suficientes incentivos para aumentar la inversión.

Reduce el consumo doméstico
El economista de la OIT y editor del informe global sobre salarios, Patrick Belser, considera que "cualquier caída en los salarios reduce el consumo doméstico más de lo que incrementa las exportaciones y la inversión, lo que tiene un efecto negativo en el crecimiento económico del país”.

Una espiral de caída de la demanda y deflación
Belser explica que rebajar los salarios en periodo de crisis podría llevar realmente a una "espiral de caída de la demanda agregada y deflación, más que a una rápida recuperación económica".

Insostenible a nivel mundial
La OIT advierte de que intentar recuperar la competitividad a través de unos menores costes unitarios laborales (recortando salarios o dejando que la productividad crezca de forma más rápido que los salarios), sería "insostenible globalmente".

"Si los recortes salariales competitivos se llevan a cabo de forma simultánea en todos los países, las mejoras en la competitividad se anularán y el efecto regresivo de la reducción global de los salarios en el consumo podría llevar a una depresión mundial de la demanda agregada y el empleo", alerta Belser.

Un equilibrio
Al mismo tiempo, el experto de la OIT incide en que también es cierto que es insostenible que los salarios crezcan por encima de la productividad, por lo que ambos aspectos deben aumentar "al mismo ritmo".