La economía crece de manera estable, según los datos que ha ofrecido CaixaBank Research a través de su Pulso Económico Semanal, y en el segundo trimestre del año el PIB aumentó un 0,66%, en un ritmo similar al del primer trimestre de 2018. Sin embargo, en los próximos trimestres se prevé que el crecimiento se relaje por la pérdida de los llamados vientos de cola, que se verán afectados por la subida del precio del petróleo y tipos de interés estables o ligeramente más altos.

En abril también se ha sufrido un empeoramiento del saldo comercial de bienes. El déficit del PIB es de 2,2% en los últimos 12 meses, mientras que en el mismo periodo del año anterior fue del 1,9%. La culpa en parte es del encarecimiento del petróleo, que aumenta el déficit energético, pero también por la subida de las importaciones no energéticas, que escalaron un 6,7% interanual en el acumulado de 12 meses (4,9% en marzo).

También la deuda pública se incrementa y en el conjunto de las Administraciones Pública llegó a los 1,2 billones de euros, lo que supone un aumento del 3,3% desde abril de 2017. La deuda pública ya roza el 100% del PIB, lo que para CaixaBank implica que se debe seguir con la consolidación fiscal.