El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán. EFE/Archivo El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán. EFE/Archivo



La mal llamada reforma energética pasa factura a las empresas. Una mala factura. En primer lugar hay que explicar que lo que el Ministro de Industria, José Manuel Soria, llama como reforma energética no lo es, porque una reforma propiamente dicha pasaría por establecer una mapa energético, adecuar producción, consumo y necesidades estratégicas, en definitiva poner orden en la producción, generación y distribución energética. Nada de eso se ha hecho, lo que sí ha hecho el Gobierno es una 'reforma' de impuestos sobre el sector energético, subiendo los antiguos y creando siete impuestos nuevos, además de retirar subvenciones y primas que, por ejemplo, han hundido el sector de las renovables. Los cambios normativos del Gobierno del PP  ha costado a Iberdrola 95 millones de euros, según las cuentas presentadas por la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

Impuestos energéticos
Iberdrola ha pagado en impuestos en los primeros 9 meses de este año 792 millones de euros, más del doble que en el mismo período del año anterior, lo que ha provocado que reduzca la retribución al accionista. Además las ventas llegaron a los 24.216 millones de euros, un 4% menos que en el mismo período del año anterior. El presidente de la compañía., Ignacio Galán, ha criticado el "impacto negativísimo" de las nuevas medidas regulatorias aprobadas en España, así como el desproporcionado aumento de impuestos en toda Europa. En un comunicado, la empresa afirma que "el conjunto de medidas regulatorias aplicadas en España no contribuye a garantizar la competitividad del sistema en favor de los consumidores ni a frenar la generación del déficit de tarifa".

Nuevas medidas
La empresa ha anunciado que revisará su plan estratégico el próximo mes de febrero para amoldarlo a los cambios regulatorios del Gobierno, al tiempo que Ignacio Galán ha anunciado que Iberdrola seguirá incrementando inversiones en negocios regulados, que ya suponen un 80% del total del grupo. El malestar del sector energético con los cambios del Gobierno se ha traducido en un aluvión de demandas judiciales que las empresas han presentado no solo en los tribunales españoles, sino también en los europeos. Recientemente los presidentes de las diez eléctricas más importantes de Europa se unión para reclamar al Consejo Europeo una regulación común y un mercado único energético para acabar con el caos regulatorio.