La Junta Directiva y el Comité Ejecutivo de CEOE decidió ayer instar al Gobierno a la retirada del decreto aprobado por la puerta de atrás el 20 de diciembre de 2013 a partir del cual determinados conceptos retributivos complementarios del salario -como las aportaciones a planes de pensiones o los vales de comida- empezarán a cotizar a la Seguridad Social. La patronal acordó de “forma unánime” exigir a la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, la retirada del decreto y convocar en una comisión a los agentes sociales para analizar “el impacto económico y social” de una medida así.

Malestar por el fondo y las formas
Manuel Milián Mestre, asesor personal del presidente de la CEOE, estuvo ayer en esa Junta y ha detallado en Hoy por Hoy de la cadena SER el ambiente crispado que se vivió: “Nunca había visto una unanimidad tan pletórica, todos coincidieron en la misma crítica, había un enfado notable”. Milián -exdiputado del PP- ha insistido en que se trata de una cuestión de fondo y de forma, porque en la CEOE supuso una “sorpresa absoluta, nos enteramos 24 horas antes”. “No hubo negociación, ni consulta, ni información… prometieron una bajada de las cotizaciones y no solo no lo han hecho sino que esta medida supone un punto de subida directa”, ha advertido.

Ni los cálculos bien hechos
Este asesor de Juan Rosell ha advertido de que es una medida con efectos directos muy negativos en sectores como la hostelería y podría tener una traducción en pérdida de puestos de trabajo, y también en otros como el transporte. Cree que “ha habido una banalización del problema por 2.000 millones de euros” ya que aunque el Gobierno habla de unos 900 millones ni siquiera han hecho los cálculos bien. También ha advertido de que muchos de estos complementos están contemplados en los convenios y ahora quedan en una situación compleja.

El Gobierno apela a aumentar la protección…
En el mismo espacio ha intervenido minutos después el secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos, para defender la postura del Gobierno, subrayando que ahora "las empresas no pueden hacer ingeniería retributiva" ni "una cotización a la carta". También ha negado que el decreto que obliga a las empresas a cotizar por cheques restaurante o guarderías vaya a frenar el empleo.

... pero insta a otras formas de retribución flexible
Burgos ha asegurado que esa medida beneficia al trabajador ya que aumenta su protección social. "No creo que la protección social se pueda cambiar fácilmente por tickets restaurante", ha ironizado para incidir en ese mensaje. En cualquier caso a la vez ha instado a las empresas a buscar otras vías sustitutivas de retribución flexible a los trabajadores, como la “productividad”.