El banco de Santander, el más importante de España y entre los cinco más potentes del mundo, ha presentado las cuentas de 2.013 en las que se refleja que obtuvo un beneficio neto de 4.370 millones de euros, un 90% más que en 2.012, año en el que el Banco tuvo que hacer frente a fuertes provisiones para cubrir el estallido de la burbuja inmobiliaria impuestas a todo el sistema financiero español por la Troika (BCE, FMI y Unión Europea) tras el rescate financiero.

Nueva etapa
El presidente del Santander, Emilio Botín, ha señalado que tras varios años en los que la entidad priorizó el saneamiento del balance y el aumento de provisiones (reservas), el banco inicia una etapa de "fuerte crecimiento" del beneficio en los próximos ejercicios. El Santander ha manifestado en una nota que en los cinco años de crisis ha realizado un "enorme esfuerzo" en provisiones, con dotaciones que han ascendido a los 65.000 millones de euros, y de capitalización, con un aumento del 'core capital' de 18.400 millones de euros, lo que le ha permitido alcanzar el 'core capital' marcado por el acuerdo europeo conocido como Basilea II que estipula que el capital de máxima solvencia de los bancos debe alcanzar el 11,7%.

Otros números
A pesar de que el resultado de 2.013 es mucho mejor que el de 2.012, las cuentas del Santander reflejan que el año pasado fue un mal año para la economía española, no en vano se cerró con una recesión (caída) del -1,2% aunque el Gobierno solo 'vende' el pírrico crecimiento del 0,3% del cuarto trimestre. El margen de beneficio del Santander ha caído un 13,3% durante el año pasado, el crédito bajó en España un 10,5% (a nivel global un 2%) y la tasa de morosidad del grupos e situó en el 5,64%, un punto más que en 2.012.