El primer ministro británico, el conservador David Cameron, ha urgido a que se tomen "acciones decisivas" para estabilizar la zona euro. En una videoconferencia con sus homólogos europeos miembros del G8 insistió en tomar medidas para prevenir un eventual colapso griego y posteriormente realizó unas declaraciones públicas contundentes y demoledoras para España: "Cada vez está más claro que esos países (Grecia y España) cuentan con menos posibilidades de sostener económica y políticamente el necesario ajuste sin que el núcleo duro del euro y del BCE compartan parte del ajuste". Es decir, el primer ministro británico considera que la Unión Europea y el Banco Central Europeo deben ayudar financieramente a España y Grecia. Es la primera vez que un mandatario europeo dice públicamente que España necesitará ayuda económica exterior, lo que en castellano común es intervención. Y es muy preocupante para el Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que sea un homólogo de su misma familia política conservadora el que equipare públicamente a España con Grecia. Esto no se lo hicieron ni a Zapatero.

La posible salida de Grecia del Euro
La Comisión Europea y el Banco Central Europeo (BCE) están elaborando planes de emergencia para preparar una hipotética salida  de Grecia del euro. Es decir, en Bruselas se considera ya absolutamente  posible que Grecia abandone la momenda única, algo que nunca se contempló cuando se creó el euro y que por tanto abre un terreno inexplorado y peligroso en el futuro de la Unión Europea con momenda única. La elaboración de estos planes fue confirmada por el comisario europeo de Comercio, Karel De Gucht, en una entrevista al diario flamenco De Standaard.

El comisario europeo asegura que la salida de Grecia del Euro solo aumentaría los problemas de este país  y también de toda la eurozona, pero descarta un efecto dominó. Advierte también que si Grecia se sale del euro le resultaría imposible financiarse.

Bruselas dice que España no debe pensar en el rescate
El portavoz de Asuntos Económicos y Monetarios de la Comisión Europea, Amadeu Altafaj, ha asegurado que España no debe pensar en ser rescatada porque está adoptando las reformas adecuadas y todavía tiene capacidad de financiarse.

Los rumores de que España sería intervenida han sido tan fuertes después del descalabro de Bankia y los errores políticos del Gobierno que, a preguntas de los periodistas, el comisario europeo tuvo que salir al paso de los rumores y aplaudió los planes de ajuste y reducción de déficit presentados por las Comunidades Autónomas. A ello ayuda también que, por primera vez, Rajoy y Montoro no se han dedicado a llamar mentirosas y despilfarradoras a las Comunidades Autónomas y el ministro de Hacienda se ha felicitado por los nuevos planes de ajuste. Quizá de una vez se enteren de que cuando llaman mentirosas a las autonomías, fuera de España lo que se escucha es que todo el Estado español miente. Y si España no es creíble nadie nos financiará.