La crisis se ceba con España y las 'reformas' del Gobierno de Mariano Rajoy no atajan la sangría. Después de un año de Gobierno conservador, las cifras macroeconómicas pulverizan récords, y todos negativos. Por primera vez en Democracia hay seis millones de personas en edad de trabajar que no encuentran empleo (EPA), por primera vez la deuda pública se acercará al 90% del PIB y por primera vez las cotizaciones de los trabajadores no llegan para cubrir el gasto en pensiones. Esto lleva a su vez a que la Seguridad Social presente un déficit récord del 1% del Producto Interior Bruto (PIB) y ha provocado que, también por primera vez, el Gobierno recurra al Fondo de Reserva de la Seguridad Social (que Zapatero dejó en 65.000 millones de euros) para pagar a los pensionistas.

Faltan 5.145 millones
No pasaba desde hace 20 años: en 2.012 la Seguridad Social no cubrió con cotizaciones el pago de las pensiones. El año pasado la Seguridad Social recaudó 98.368 millones de euros por las cuotas que pagan tanto empresarios como trabajadores, pero el gasto en pensiones ascendió a 103.523 millones, lo que arroja unos números rojos de 5.145 millones de euros. La cifra es astronómica. Los ingresos por cotizaciones sociales cayeron el año pasado un 3,51% mientras que los pagos por pensiones crecieron un 4,26% mientras la economía está en recesión.

Montoro no acertó en los Presupuestos
Este desfase convierte en papel mojado los Presupuestos Generales del Estado elaborados por el Gobierno. En ellos se prevé que la Seguridad Social recaudaría el año pasado 106.322 millones de euros pero ingresó 98.378, casi 8.000 millones menos. Además la Seguridad Social tuvo que pagar 1.570 millones de euros más de lo presupuestado en pensiones.

En conjunto la Seguridad Social presenta un déficit del casi 1% del PIB, concretamente tuvo unos números rojos de 10.131 millones de euros el año pasado, mientras el ministro de Hacienda vaticinaba que las cuentas de la Seguridad Social acabarían con equilibrio presupuestario (gastos iguales a ingresos).

Como consecuencia hay un grave deterioro en la Tesorería de la Seguridad Social, por lo que el Gobierno se verá obligado de nuevo a tirar de la 'hucha' de las pensiones (fondo de Reserva) para pagar a los pensionistas. Solo la extra de julio supone un desembolso de 16.000 millones de euros.