Después de un año de constantes caídas en el precio que devolvieron la onza a las cotizaciones de 2012, el precio del oro vuelve a subir porque los inversores lo ven de nuevo como un valor seguro. la caída constante del precio del petróleo, por debajo de la barrera de los 50 dólares, y las caídas de cotización del resto de materias primas -especialmente del cobre- por la ralentización de la economía mundial, han devuelto las miradas de los inversores al valor refugio por antonomasia.

Subida del 8%
El estallido de la crisis en Estados Unidos y en Europa provocó una revalorización constante de la onza de oro, sin embargo las dos salidas del Banco central Europeo (BCE) garantizando primero la supervivencia del euro y luego su estabilidad, unidas a los manguerazos multimillonarios de dinero público en las potencias occidentales, llevaron a una corrección del precio que a finales de noviembre pasado (2014) marcara mínimos similares a 2012. Sin embargo a lo largo del pasado mes de noviembre el precio ha repuntado un 8% y la onza cotiza a 1.240 dólares, el nivel más alto desde octubre de 2014.

Dólar y oro
Disipadas las dudas sobre el euro y con la economía norteamericana creciendo a buen ritmo, hay nuevos factores de incertidumbre encima de la mesa: Grecia, Rusia, Ucrania, la desaceleración en China, la caída del petróleo por citar algunos. A ello se une la enorme liquidez de dinero que existe en los mercados, por lo que los inversores además de volver su mirada al oro también la vuelven al dólar, que acumula una apreciación de un 6% respecto al euro desde diciembre.

Los expertos en inversiones señalan que en momentos de incertidumbre los inversores se vuelven conservadores y dirigen sus miradas al oro, al dólar, al yen o al franco suizo.