Otra 'promesa incumplida' o bien otra 'mentira descarada' del Gobierno del PP, habrá nuevo recortazo por un importe de 17.500 millones de euros para los dos próximos años (2.014 y 2.015) y se ejecutará sobre las Comunidades Autónomas y sobre los Ayuntamientos. Tanto el Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, como los ministros de Hacienda y Economía, Montoro y De Guindos, afirmaron que no habría más recortes en España, que los sacrificios han terminado y empiezan a dar sus frutos. No es cierto y así consta en los papeles que el Gobierno ha enviado a Bruselas. El Gobierno argumentará que dijo la verdad porque no son recortes directos a los ciudadanos, una media verdad que se convierte en mentira porque sabemos que lo que se recorte a Comunidades y Ayuntamientos lo sufrirán los ciudadanos.

Más impuestos y menos gastos sobre los ciudadanos
El Gobierno no quiere ni bajar el sueldo ni dejar sin paga extra a funcionarios y pensionistas, ha perpetrado la mayor subida de impuestos de la Democracia, subiéndolos todos, creando algunos nuevos y retirando exenciones, pero el déficit va mal, muy por encima de lo comprometido con Bruselas. Por tanto solo le queda una vía para intentar cuadrar las cuentas: apretar a Comunidades y Ayuntamientos a los que ya ha apretado vía Presupuestos Generales del Estado. Gobiernos regionales y municipales tendrán que ahorrar 17.471 millones de euros subiendo los impuestos que son de su competencia y reduciendo gastos. Y sus partidas de gastos van fundamentalmente en partidas de servicios que prestan a los ciudadanos, como Sanidad o Educación que son competencias autonómicas.

Ahora los Presupuestos se hacen en Bruselas
El estallido de la crisis financiera, que a punto estuvo de llevarse por delante al Euro sino llega a ser por la decidida actuación de Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, y la crisis de deuda soberana que culminaron con los rescates a Grecia, Irlanda, Portugal y Chipre y el rescate parcial a España, provocó que la Unión Europea cambiara las normas. Exigió el control total sobre los Presupuestos nacionales, por lo que al albur de la crisis se ha producido la mayor cesión de soberanía nacional de la historia Europea. Europa marca el déficit y la inflación, Europa decide cuanto gastamos, donde recortamos y si invertimos en infraestructuras o no.
Por eso desde el año 2.011 (último de Gobierno Zapatero), los gobiernos nacionales deben enviar a Bruselas sus Presupuestos Generales antes de que sean enviados a los respectivos Parlamentos, cuestión que no es baladí, porque los representantes de la soberanía nacional votarán sobre un documento corregido y negociado fuera de nuestras fronteras. La documentación que el Gobierno envió a Bruselas, prolija y técnicamente compleja, se va conociendo con cuentagotas. Y este recortazo se ocultó convenientemente hasta el día siguiente de que los alcaldes vinieran a Madrid a hacerse la foto de apoyo al Gobierno.

El Gobierno mejora unas décimas el crecimiento
Además de los Presupuestos, el Gobierno debe enviar un plan plurianual de cuentas para que en Bruselas comprueben si la lucha contra el déficit va a ser sostenida. En ese Plan Plurianual van el Presupuesto del año de turno, un informe sobre la evolución de las reformas exigidas por Bruselas y puestas en marcha, y un informe del programa estatal a dos años. A esto se agarró el ministro de Economía, Luis De Guindos, para afirma en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros que no había nada nuevo bajo el sol. Si lo habrá, más impuestos y menos servicios públicos para los ciudadanos. y eso es otro recortazo.
El Plan Presupuestario incluye también una revisión al alza del crecimiento de la economía española del 1,2% para el año que viene y del 1,7% para el 2.015. Pero también incluye el gobierno otros datos: la deuda pública superará el 101% del Producto Interior Bruto y solo pagar los intereses de la deuda nos comerá 45.000 millones de euros al año.