El Corte Inglés ha iniciado una etapa de reestructuración con el alivio de la deuda y el rejuvenicimento de su plantilla como ejes. Así, la compañía presidida por Dimas Gimeno ha anunciado este martes que pone a la venta hasta 200 activos inmobiliarios (oficinas, locales, etc..)  con los que pretende ingresar unos 1.000 millones de euros. La compañía, que cifra el todos sus activos en ladrillo en 18.000 millones de euros, asegura que los que saca a la venta no tienen valor estratégico y representan un volumen "marginal en cuanto al porcentaje total aunque no en cuanto a los fondos que ingresará la empresa", en palabras de Diego Copado, director de relaciones institucionales. 

Desinversión destinada a deuda
Esos 1.000 millones de la desinversión en inmuebles se dedicará en su totalidad a la reducción de la deuda, según recoge ABC. Si se alcanza la cifra prevista el grupo reducirá así su deuda un 33% hasta quedar en
 2.000 millones de euros que en la actualidad está financiada tanto por bancos como recientes diferentes emisiones. Aunque el cierre del ejercicio fiscal de la empresa se produjo este lunes los detalles sobre el mismo no se conocerán todavía oficialmente. 

Rejuvenecimiento de la plantilla
En cuanto a la reestructuración de su plantilla, El Corte Inglés firmó la semana pasada con los sindicatos integrados en el Comité Intercentros (CCOO, Fasga, Fetico y UGT), un acuerdo de desvinculación voluntaria de la empresa para trabajadores mayores de 58 años que tengan al menos 15 años de antigüedad en la empresa y cuenten con 35 años de cotización. Quienes se acojan percibirán el 70% del salario neto hasta cumplir los 63 años y una prima de salida de seis mensualidades del salario neto que se percibirá en el primer mes tras la desvinculación. Los sindicatos calculan que se podrían acoger al plan entre 1.300 y 1.400 trabajadores.
 
La empresa también ha anunciado que se hará cargo del convenio especial de cotización a la Seguridad Social durante todo el periodo hasta el cumplimiento de dicha edad de 63 años, asumiendo así los costes sociales que se deriven del plan de desvinculaciones voluntarias. La fecha inicial para abrir un período de 21 días para la adscripción voluntaria es el 15 de marzo. El plan también afecta a los trabajadores de Hipercor y según la compañía se prevé que "facilite la incorporación de nuevos perfiles profesionales adecuados a las nuevas estrategias de negocio".