El BCE, en su boletín del mes de agosto, considera que, dado que la necesidad de reequilibrio todavía es considerable, "todos los países –especialmente los que reciben ayuda financiera europea- tendrán que emprender reformas adicionales de gran calado" e introducir medidas adecuadas para aumentar la competitividad vía precios y la competitividad no precio, así como para reducir el desempleo y restablecer la sostenibilidad de las finanzas públicas.

Recortar costes laborales
En cuanto a la competitividad, el BCE señala que, "habida cuenta de su bajo nivel", es "especialmente urgente" aplicar sustanciales recortes adicionales de los costes laborales unitarios y de los márgenes de beneficio excesivos, sobre todo en países con niveles de desempleo muy elevados.

Reducir el salario mínimo
Para conseguir esto, la entidad recomienda en primer lugar aumentar la flexibilidad del proceso de determinación de salarios, cuando sea necesario, por ejemplo "mediante la relajación de la legislación de protección del empleo", la supresión de los mecanismos de indiciación salarial, la reducción de los salarios mínimos, y permitiendo la negociación salarial a nivel de empresas.

Más privatización
El organismo que preside Mario Draghi señala que dicho ajuste de la competitividad debe reforzarse a través de incrementos permanentes de la productividad del trabajo, para lo que propone la privatización, la innovación de los procesos y el desarrollo de nuevos productos, así como la aplicación de medidas para mejorar la cualificación de la población activa y la puesta en marcha de iniciativas para crear un entorno empresarial más favorable.

La reforma laboral de Rajoy
Según apunta el Banco Central Europeo (BCE) en su boletín, España habría podido evitar en gran medida la significativa destrucción de puestos de trabajo registrada en su mercado laboral desde que comenzó la crisis de haberse aprobado "hace unos años" una reforma laboral similar a la adoptada finalmente en febrero de 2012.

"En el caso de España, las autoridades finalmente aprobaron, en febrero de 2012, una reforma del mercado de trabajo de gran trascendencia y envergadura que podría haber sido muy útil para evitar la destrucción de empleo si se hubiese aprobado hace unos años", defiende la institución presidida por Mario Draghi.

La moderación salarial se ha producido con retraso
En este sentido, al analizar los procesos de ajuste emprendidos por los cuatro países de la eurozona sometidos a algún tipo de asistencia financiera (Grecia, Portugal, Irlanda y España) además de Chipre, el BCE señala que, tras el inicio de la crisis financiera, salvo en el caso de Irlanda, la moderación salarial se ha producido con un retraso considerable (en Portugal en 2010) o ha seguido siendo muy limitada (en España y Chipre, al final de 2011).

Acusada caída de los salarios
De este modo, el BCE pronostica que en el futuro se produzca "una acusada caída de la remuneración por asalariado" en España, "como consecuencia de nuevos recortes de los salarios del sector público y del impacto de la reforma laboral en la moderación de las reivindicaciones salariales del sector privado", y en Grecia, como resultado de las recientes reformas del proceso de determinación de salarios en el sector privado.