La presidenta del consejo de supervisión del Banco Central Europeo (BCE), Danièle Nouy, dijo hoy que "el sistema bancario se ha vuelto mucho más resistente los últimos años" para afrontar episodios de volatilidad como el habido a comienzos de 2016 porque sus perfiles de liquidez y ratios de capital han mejorado.

En su intervención en un encuentro con empresas en la localidad alemana de Baden Baden (oeste), Nouy recordó que "los mercados financieros han experimentado recientemente un estallido de la incertidumbre" y los precios de las acciones de los bancos europeos han sido muy volátiles. En algunos días han subido o bajado cifras de dos dígitos, señaló la presidenta del consejo de supervisión del BCE.

Los factores que han generado esta volatilidad en los valores bancarios son, según Nouy, la situación de la economía global con un débil crecimiento, incertidumbre respecto a China, tensiones geopolítica, bajos precios del petróleo y problemas en los mercados de economías emergentes.

Asimismo existe incertidumbre sobre el sistema regulador, en concreto sobre el régimen de recapitalización interna de los bancos por parte de sus accionistas y acreedores, señaló, al tiempo que se refirió a que hay preocupación por algunos bancos específicos que afecta el nivel general de confianza.

Considera que los principales riesgos que afrontan los bancos en estos momentos son: la rentabilidad y la sostenibilidad de sus modelos de negocios, riesgos de crédito, costes más elevados de las financiación de obligaciones y aumento de las exigencias de garantías.

Nouy destacó también el impacto en los beneficios de los costes por litigios y el impacto de las prácticas bancarias en la reputación de los bancos.

Señaló que las exposiciones directas de los bancos europeos a los mercados de economías emergentes son "bastante limitadas", pero que existen algunos "efectos de contagio y de segunda vuelta".

Por último, según Nouy, los bancos tienen riesgos de la tecnología de la información porque han aumentado su dependencia en sistemas de tecnología de la información complejos.

Es posible que tengan pérdidas operacionales, daños en la reputación y alteraciones de los negocios como consecuencia de estos riesgos de la tecnología de la información.
Nouy hizo hincapié en que se han logrado progresos en la supervisión unificada de los bancos de la zona del euro.

"Pero todavía no estamos donde queremos estar" y el BCE quiere armonizar más la supervisión bancaria de la zona del euro y hará el proceso de toma de decisiones más eficiente, dijo Nouy.

Asimismo, según Nouy, el BCE va a "mejorar las herramientas de supervisión para poder identificar y valorar los riesgos que afrontan los bancos y actuar de forma adecuada".
La entidad monetaria europea, que supervisa directamente 129 bancos de la zona del euro desde noviembre de 2014, también quiere promover una cultura de supervisión común en el BCE y en los bancos centrales nacionales.

Otros 3.500 bancos más pequeños son supervisados por los bancos centrales nacionales. El valor de los activos supervisados directa e indirectamente por el BCE asciende a 26 billones de euros, 2,6 veces el producto interior bruto (PIB) de la zona del euro.