Tras la reunión del comité ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE), su presidente, Mario Draghi, explicó que la entidad monetaria va a aplicar medidas extraordinarias para afrontar las tensiones en los mercados financieros. Pero no serán inminentes, ya que anunció que diseñarán en las próximas semanas "la modalidad de esas medias no convencionales".

Insta a pedir la ayuda para activar el FEEF y el MEDE
En cualquier caso, el mensaje central de Draghi fue un llamamiento a los países en apuros a "estar preparados" para solicitar una intervención en los mercados del fondo europeo de rescate (FEEF) y aseguró que si eso ocurre el BCE podría retomar sus compras de deuda. Es decir, que solo si solicita formalmente por parte de los países en problemas activar los fondos de rescate temporal y permanente FEEF y MEDE el BCE estaría dispuesto a retomar su programa de compra de deuda.

Mecanismo que conlleva "estricta condicionalidad"
Draghi subrayó que el BCE no puede sustituir a los Gobiernos y aclaró que, por ahora, ningún país ha solicitado compra de deuda por parte de los fondos de rescate, por lo que el Banco Central no está en disposición de actuar. Y es que la puesta en marcha de ese mecanismo lleva apareada una "estricta condicionalidad", recordó, y supone solicitar la intervención y sellar un Memorando de Entendimiento que les obligaría a respetar toda una serie de obligaciones macroeconómicas como los compromisos de reducción de déficit y la ausencia de problemas de solvencia bancaria que pudieran suponer una amenaza para la estabilidad del euro.

Más ajustes
Los Gobiernos, advirtió Draghi, "deben seguir adelante con la consolidación fiscal, las reformas estructurales y la construcción institucional europea con gran determinación". La disposición del BCE a intervenir en los mercados, explicó, se deriva del hecho de que las medidas de ajuste y las reformas para solucionar a largo plazo el problema de la prima de riesgo "pueden llevar tiempo" y a que los mercados a menudo no reaccionan hasta que su éxito es claro.

Pesimismo en los mercados
La reacción de en los mercados españoles a las palabras de Draghi fue inmediata. A pesar de haber alcanzado en algún momento de la sesión los 6.864 puntos, el IBEX 35 se daba la vuelta y acababa cediendo 346,60 puntos respecto a la sesión del miércoles, con una caída del 5,16 por ciento, hasta 6.373,40 puntos. El selectivo sufría así la segunda mayor caída del año y acumula pérdidas anuales ascienden al 25,60 por ciento. La prima de riesgo, el diferencial con el bono alemán a 10 años, también volvía a incrementarse con fuerza en el mercado secundario de deuda y cerraba en 594 puntos.