Dcoop, la mayor cooperativa agraria española y el primer productor de aceite de oliva del país, está vendiendo en Estados Unidos a través de su marca Pompeian una mezcla de aceite de colza y de oliva virgen extra que se comercializa como si en realidad fuese aceite de oliva de máxima calidad. Así lo ha denunciado Crónica Global y hemos podido contrastar en Elplural.com. Tanto en la web de Pompeian como en Amazon y otras webs de venta on line, se vende como aceite virgen mediterráneo de la mejor calidad. La proporción real de aceite de oliva virgen extra de este producto es de apenas el 15% y el resto es todo colza procedente de Canadá. Ello no les impide venderlo como un producto mediterráneo de alta calidad.

Malestar creciente

El sector vive un malestar creciente en los últimos tiempos por su agresiva estrategia comercial atendiendo exclusivamente a criterios de precio. Sus propios cooperativistas se quejan de que la prioridad del presidente de Dcoop, Antonio Luque, haya sido comprar aceite barato fuera de España para vender en Estados Unidos a través de Pompeian, en detrimento de ellos. Ahora, se suma la utilización de la buena imagen del aceite de oliva español como reclamo comercial sin importarle que se mezcle con otros aceites de baja calidad.

Los precios de Dcoop en EEUU están un 40% por debajo de los de aceiteras españolas e italianas y hasta un 100% por debajo del de aceiteros californianos. 

Prácticas peligrosas

Para el secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) en Jaén, Cristóbal Cano, este tipo de prácticas comerciales son “muy peligrosas" y alerta de la banalización de la calidad. En declaraciones a Servimedia, ha asegurado que, de confirmarse, tendrán consecuencias "muy importantes, muy negativas y muy peligrosas" para el sector.

Frente a la estrategia de precios bajos, Cano apuesta por la calidad y la diferenciación, un equilibrio que ha venido funcionando en los últimos años.

"Entendemos que hay que apostar por que el aceite de oliva se posicione como un alimento funcional, que es bueno para la salud, que además repercute positivamente en el medio ambiente cuando se produce con prácticas agronómicas sostenibles, absorbiendo CO2, aumentando la biodiversidad, minimizando la erosión, haciendo un óptimo uso de recursos como puede ser el agua", añadió. "Y eso genera riqueza y una sostenibilidad también social en el territorio donde se produce el aceite de oliva, en el que en muchos casos no hay otra alternativa de modo de vida".