Dcoop, la mayor cooperativa aceitera de España y el mayor productor mundial de aceite de oliva con más de 200.000 toneladas anuales, se está beneficiando de su posición de Entidad Asociativa Prioritaria para obtener fondos públicos y subvenciones, nacionales y de la Unión Europea, con los que refuerza su posición empresarial dentro del sector y potencia su estrategia de favorecer precios bajos e inducir a muchas cooperativas a integrarse en su organización como única alternativa para poder vender sus existencias y consolidar así una posición dominante en el sector aceitero.

En los dos últimos años Dcoop ha recibido más de 28 millones de euros para doce proyectos que han sido financiados por el Programa Nacional de Desarrollo Rural y por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural.

Dcoop funciona como un operador más del negocio del aceite, produce, envasa y vende, pero por su carácter de cooperativa y su calificación como Entidad Asociativa Prioritaria tienen acceso preferente a financiación publica a fondo perdido que no tienen sus competidores en el mercado, desarrollando las mismas funciones. Fuentes del sector aceitero señalan como ejemplo la nueva bodega de aceite de Dcoop en Antequera, con un coste de unos cinco millones de euros y que ha sido financiada casi en su totalidad con fondos públicos españoles y comunitarios. Esa bodega proporciona a Dcoop una capacidad de almacenamiento y de control de existencias y de precios que excede ampliamente de sus funciones como cooperativa dedicada a la comercialización de los productos de sus asociados.

La ventaja competitiva que esta financiación pública otorga a Dcoop es considerada por sus competidores como un elemento básico de su estrategia de bajar al máximo los precios del aceite de oliva en origen para ser el ‘único operador que lo puede hacer manteniendo la rentabilidad de sus asociados y forzar a otras cooperativas a unirse a su organización.

Dcoop controla ya más de 16% de la producción de aceite de oliva en España y su objetivo, según las fuentes consultadas, es controlar al máximo la producción e imponer sus normas a envasadores y distribuidores.