La defensa de ese amor repentino, aunque tenga sus matices, tiene también sus razones económicas. Mientras decenas de analistas discutían todos los días sobre la solvencia de la deuda pública española y las posibilidades de que España tuviera serios problemas para pagar lo que debe, los bancos franceses no pensaban lo mismo.

Los franceses han comprado este año 10.000 millones en nuestra deuda
A lo largo de 2011 han incrementado notablemente su inversión en títulos emitidos por el Tesoro español para ganar más dinero. Ellos confían en que no habrá problemas de pago y se benefician de que al subir la prima de riesgo España paga más ahora por sus letras, bonos y obligaciones. Tan es así que han aumentado su cartera de deuda pública española en unos 10.000 millones de euros en lo que va de año.

Esto lo sabían el Gobierno español y el francés. También lo conocían los principales analistas del mundo a los que les llega periódicamente la información que les facilita la Dirección General del Tesoro española. Pero en las sucesivas reuniones que han mantenido los ministros primero y los jefes de Estado y de Gobierno después para tratar de poner orden en la eurozona a Alemania se le ocurrió incluir a España entre los países que serían considerados de riesgo por los bancos.

Una devaluación del 2,5% que tendrían que asumir los bancos galos
Eso significa que si la medida sale adelante las entidades financieras que tengan en su cartera deuda pública española ya no podrán contabilizarla al precio al que la compraron y esperar tranquilamente sus intereses para sumarlos a los beneficios. Esos bancos estarán obligados a poner a esos bonos españoles el precio al que se compran y venden en el mercado de segunda mano (en las bolsas), que es menor que el original, porque quienes compran aplican la prima de riesgo y obligan al que ‘necesite’ vender a bajar el precio para conseguir que alguien les compre.

La ministra de Economía, Elena Salgado, ha dicho que el efecto práctico de esta inclusión de la deuda española en los activos de riesgo sería de no más de 2,5 puntos. Es decir, que los bancos que tengan deuda del Tesoro español tendrían que devaluar su valor, en media, en un 2,5%, con lo que la diferencia tendrían que ponerla de capital propio, porque hasta ahora la duda española computaba como activo seguro a efectos de capital.

La banca ‘de Sarkozy’ tiene más de 100.000 euros de deuda española
España tiene en circulación en estos momentos alrededor de 650.000 millones de euros, de los que unos 80.000 están en manos de los bancos y cajas españoles, que verían depreciados sus activos, según los cálculos oficiales, en no más de 2.000 millones de euros. Pero los bancos franceses tienen más de 100.000 millones de euros de deuda española y la depreciación sería mayor que la que sufriría la banca española.

Si esto se le suma al hecho de que los bancos alemanes y franceses van a ser los que tendrán que correr con la mayor parte de la cuenta de la crisis de deuda griega, porque son los que mayor riesgo tienen en ese país, no es extraño que Sarkozy haya descubierto de repente su amor hacia la deuda española y sus virtudes para estar fuera de la primera línea de la crisis. Según los datos de la Dirección General del Tesoro, las instituciones financieras francesas tienen algo más del triple de deuda española que sus colegas de Alemania. Otro motivo para resucitar amores económicos… Aunque a veces quizás el presidente francés recuerde que en España quien gobierna es un socialista y que se acercan unas elecciones generales, que no le vendría mal tener un colega de ideología en el sur y entonces se le ocurra hablar de milagros y problemas.