Los cambios que produce la crisis
Por definición, toda crisis va asociada a unos cambios que modifican el modo de vida de la colectividad que la sufre y que, si son drásticos y afectan a los cimientos estructurales de un sistema, pueden incluso conducir a una revolución.

Sin embargo, aunque los ciudadanos insinúen esbozos de nuevas actitudes (disminución en el consumo y algo más de sensibilización por las cuestiones políticas y económicas), lo que se percibe en el ambiente es más una sensación de transición que de verdadero cambio.

Es como si a nuestra sociedad le estimulara más el retorno al poder adquisitivo perdido que la idea de hacer una revolución.

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