El Instituto Nacional de Estadística está dando a conocer los datos de Contabilidad Nacional correspondientes a 2013 y todos ellos dan idea de la dureza de la crisis. El Gobierno y el PP afirmaron que el 2013 era el año del fin de la recesión y Rajoy sentenció en el Debate del Estado de la Nación que este año sería el de la recuperación. Cualquier lector que repase las estadísticas del INE y los datos de la Contabilidad Nacional legará a la conclusión de que 2013 no fue, en absoluto, el fin de la recesión. El año pasado cerró con una caída del PIB de -1,2%, es decir que la economía retrocedió, la EPA refleja nítidamente que continuó la destrucción de empleo, la tasa de paro cerró al 26%, la segunda peor de la democracia tras el récord del 26,7% del primer año de Gobierno de Rajoy, y la población activa está en mínimos históricos: En España sólo hay 17,28 millones de ocupados frente a una población total de 46,6 millones de habitantes. El descenso de la población activa es espeluznante. La firma de hipotecas durante el año pasado se situó en su mínimo histórico.

726 empleos a tiempo completo destruidos cada día
Tanto la evolución de la EPA como de la Contabilidad Nacional reflejan que los primeros puestos de trabajo que se lleva por delante una crisis son los temporales. Basta con no renovar contratos para ahorrarse la indemnización por despido, el siguiente paso es despedir a los trabajadores con menor antigüedad y el siguiente despedir a los trabajadores a jornada completa para sustituirlos por trabajadores con contratos por horas o media jornada. Los datos de la Contabilidad Nacional que se han dado a conocer esta semana desvelan que durante el año pasado, el del fin de la recesión según el Gobierno, se destruyeron 265.000 puestos de trabajo a jornada completa, lo que supone la friolera de 726 al día. Durante los dos años de Gobierno de Rajoy se han destruido 573.000 empleos a tiempo completo, lo que supone la mitad del millón de puestos de trabajo destruidos en esos dos años.

El fin del empleo fijo y a tiempo completo
Durante 2013 se siguió destruyendo empleo, aunque es verdad que a menor ritmo, pero por tanto es falso que fuera el año del fin de la recesión. Recordemos que se puede destruir empleo y al mismo tiempo puede bajar el paro (en 125.000 personas) porque los parados son solo aquellos que están apuntados en las oficinas del Servicio Público de Empleo (antiguo Inem) y muchos o no se apuntan por desánimo o dejan de hacerlo en cuanto pierden la prestación. A esto hay que sumar los inmigrantes que han retornado a sus países y los españoles que han marchado de España en busca de trabajo. Esta aclaración sirve para que entendamos otro dato que ofrece la Contabilidad Nacional, mientras la destrucción de empleo tiende a ser menor, la destrucción de empleo a jornada completa fue del 2%.

Tras la reforma laboral del PP estamos asistiendo a una avalancha de contratos por horas, ya uno de cada cinco ocupados trabaja menos de la jornada completa, o lo que es lo mismo varios trabajadores ocupan un mismo puesto de trabajo y estos e lo que mide la Contabilidad Nacional. Por esta razón están trabajando actualmente en España 17,28 millones de personas pero sólo ocupan 15,84 millones de empleos a tiempo completo.  Esto es lo relevante a efectos de Producto Interior Bruto y por eso la economía no tira, porque no hay empleo.