Igual no parece poco ese salario a quienes depositan su dinero en las cuentas de esos mismos bancos y encima tienen que pagar bajo ese concepto llamado ‘de mantenimiento’. Pero la ley del mercado es otra. Los directivos de grandes empresas, y la banca está en ese grupo, tienen frecuentemente sueldos millonarios. Así es que para que sus mejores directivos no se vayan a otras entidades quienes conocen bien este privilegiado mundo laboral dudan mucho de que estas cajas y bancos vayan a quedarse de brazos cruzados.

¿Qué pueden hacer? Entre risas, algún experto ha explicado a ELPLURAL.COM que lo que van a faltarles a las entidades no van a ser precisamente soluciones y nos ha desvelado que ya hay bufetes de abogados y despachos de asesores fiscales trabajando en cómo driblar estas limitaciones contenidas en el Real Decreto Ley de Saneamiento del Sector Financiero. De momento nos comentan cuatro posibles agujeros.

Sueldos y primas de terceras empresas
Es muy frecuente que los directivos de Cajas y Bancos estén presentes en los Consejos de dirección de terceras empresas en las que estas entidades tienen porcentaje del accionariado. Cuando quienes ocupan esos cargos lo hacen en función de un cargo público, por ejemplo algunos directores generales o subsecretarios de ministerios económicos, por ley están obligados a renunciar el sobresueldo y las primas derivadas de asistir a Consejos.

No es el caso de quienes pertenecen a entidades privadas, aún estén financiadas con dinero público. Es decir, un alto directivo de una Caja, por dar un ejemplo, podría recibir sueldos, dietas, primas…, por sentarse en el Consejo de una empresa en la que la entidad bancaria tuviera un paquete accionarial. Hay tenemos un posible sobresueldo.

Cambia el nombre a tu cargo… y ya no eres ‘alto directivo’
Otra forma de que el sueldo de un alto directivo no esté controlado es, simplemente…  dejando de ser alto directivo. O más o menos. Un experto en estos asuntos nos daba un ejemplo. Un truco, si prefieren. Imaginen que alguien es gerente; pues entonces es alto directivo y su sueldo tendrá tope. Pero y ¿si pasa a ser “conductor de equipo gerencial”, por decir algo? ¿No se podría así simular en un organigrama un puesto de dirección?

En resumen, la cuestión está en que los altos directivos pasen a ser directivos de segundo nivel, como puede ser por ejemplo el director de Recursos Humanos. Cargos que, a falta del desarrollo definitivo del Real Decreto, parece que no estarán controlados y no tendrán esos topes.

Conceptos y especies
Otra forma  que señalan los expertos para que los directivos ‘recuperen’ el dinero que se les va a ‘quitar’ es a través de conceptos  retributivos diferentes del sueldo.  Pagos en especies que son habituales es este mundo de la alta dirección y que no está claro que vayan a ser eliminados ni sufrir topes.

¿Cuáles serían esos pagos? Hay muchos. Gastos de representación, dietas, alquileres de viviendas… Un ejemplo concreto. La compra de un vehículo de lujo. La entidad puede comprarlo para el uso de su directivo. Pasado unos meses, la Caja o el Banco se lo venden al directivo a un precio más o menos simbólico. Otro, dietas por viajes. Imaginemos un Banco que tiene negocios en Latinoamérica. Resultará inevitable que directivos de esa entidad viajen. ¿Qué control tendrán las dietas devengadas por este ‘esfuerzo extra’?

Seguros que dan réditos seguros
Pero los ‘agujeros’ previsibles en el Real Decreto sobre los que los expertos avisan de manera  más clara es sobre determinados productos financieros asociados. En concreto planes de pensión, pólizas de seguro de vida, o pólizas de mutuas, por ejemplo… de protección por despido.

Veamos un par de casos. Imaginen que la entidad contrata una póliza de seguro de vida a diez años para un directivo. Por ejemplo una póliza por diez millones de euros, pero que si no se produce la defunción bonifique con un millón de euros al beneficiario. La empresa paga la cuota religiosamente. Imaginen, es lo deseable, que el directivo sobrevive a esos diez años…. Y entonces recibe ese millón de euros. Es decir, ha percibido un ‘sobresueldo’ así de 100.000 euros anuales. Otro ejemplo, un seguro de despido. Sería muy similar al anterior. La empresa contrata un seguro, digamos de dos millones de euros, con una fecha determinada de vencimiento, cinco años por ejemplo, según la cual se protege del despido o el abandono del directivo… Una póliza que en caso de suceder el previsto revierte en la entidad, pero que si para la fecha establecida no se cumple cobra…, eso es, el ‘asegurado’.  Ahí está otra forma de ganarse un jugos sobresueldo.

Sin duda el desarrollo del Real Decreto será básico para ver qué ‘trampas’ previene, pero no lo es menos, según dicen a ELPLURAL.COM, que se encontrarán agujeros para que quienes tenían sueldos millonarios dirigiendo Cajas y Bancos intervenidos o ayudados por el Estado vean recortado de forma significativa el recorte que tanto han publicitado desde el  ministerio de Economía.