El exsecretario de Estado de Economía consideró adecuada la "supervisión" del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) y limitó el problema financiero hasta la pasada primavera a "actuaciones específicas" y no a un problema" sistémico".

Los bancos "siguen siendo solventes"
Campa ha considerado que "el proceso de saneamiento debe continuar", aunque para ello las entidades más vulnerables tengan que recibir "recursos públicos". En su opinión, los bancos españoles "siguen siendo solventes" y capaces de “aguantar los escenarios adversos de las pruebas de esfuerzo".

Críticas de la Izquierda Plural
La intervención de Campa ha recibido críticas por parte de algunos grupos parlamentarios que han cuestionado que la dirección de la reestructuración bancaria haya sido la correcta viendo “el desastre en el que estamos”, según ha recriminado el representante de la Izquierda Plural ( IU, ICV y Cha), Joan Coscubiela, quien ha preguntado a Campa cómo es posible que, si la mayoría de las entidades estaban sanas, ahora el cesto está "lleno de manzanas podridas plagadas de gusanos, cómo es posible que si todo el mundo lo ha hecho bien tenemos una crisis del sector que está hundiendo el país".

El portavoz de Izquierda Plural, y también Antonio Hurtado, del PSOE, y Josep Sánchez Llibre, de CiU, han preguntado sobre las participaciones preferentes y por qué se permitió su venta. Pedro Azpiazu, portavoz del PNV en la comisión ha considerado que destacado que la intervención de Campa ha estado alejada de la realidad.