Hace cinco meses Miguel Corsini, ex consejero de Laboratorios Farmaceúticos Rovi, fue condenado por la Audiencia Nacional a 4 meses de prisión por apropiación indebida en el caso de las ‘tarjetas black’. Por aquel entonces, Arturo Fernández dimitió de su cargo como presidente de la institución tras conocerse que se sentaría en el banquillo de los acusados por las tarjetas opacas de Caja Madrid. Pero el dueño del Grupo Cantoblanco no se iría solo.

Corsini también dejaría su puesto y la organización quedaría descabezada de manera temporal, hasta que Juan López-Belmonte fue elegido un mes más tarde presidente oficial por el Pleno de la institución madrileña.

Se calcula que Corsini gastase un total de 46.936,16€ en restaurantes, vuelos, hoteles y algunos caprichos más variopintos, como 70€ en farmacias, jugueterías y floristerías.

Vínculos con Belmonte y Pastor

Ya en su momento, Juan-López Belmonte defendió mantener a Miguel Corsini en su puesto de consejero respetando el “principio de presunción de inocencia a todo acusado” a pesar de estar acusado de un delito en el artículo 213 de la Ley de Sociedades de Capital.

A día de hoy, Belmonte, junto a Eduardo Pastor Fernández -ambos presidente y vicepresidente de la Cámara de Comercio de Madrid y presidente de Rovi y vicepresidente de COFARES-, seguirían manteniendo vínculos con Corsini después de ser cesado de todos sus cargos.

Rovi, de la que ahora es presidente Juan López-Belmonte, registraría en febrero unas ganancias de 26,1 millones de euros, un 32% más que en 2015.

La familia Corsini

Miguel Corsini no es una figura desconocida para el alto copete español. El ex consejero de Caja Madrid forma parte de una de las familias más tradicionales en España.

Se formó en IESE en los años 70 y ocupó cargos de responsabilidad en las principales compañías de nuestro país. Más tarde, llegó a la presidencia de Renfe en 1996, nombrado por José María Aznar. Allí estuvo hasta 2004 y trece años después dejó su puesto en la Cámara de Comercio de Madrid tras ser imputado por el caso de las tarjetas ‘black’.

Además, es suegro de Miguel Tembouty, subsecretario de Economía y Competitividad hasta septiembre de 2016, cuando abandonó su cargo por motivos personales. Aun así, con ello consiguió desligar el nombre de Corsini del Gobierno de Mariano Rajoy al estar sentando en el banquillo de los acusados.

Con ello, los Corsini también son muy conocidos entre la aristocracia española, ya Javier Corsini, hermano de Miguel, es experto en la organización de actividades cinegéticas de lujo en Europa y amigo de Jaime de Marichalar y Alejandro Agag, yerno de José María Aznar.