Hace meses que el Gobierno de Rajoy anuncia la inminente aprobación de una reforma energética que no acaba de llegar. El asunto no es fácil porque el energético es un sector estratégico y porque ya es un sector liberalizado, pero sobre todo por la "herencia Piqué". El que fuera ministro de Industria con Aznar se inventó un mecanismo denominado "déficit de tarifa" que, en lenguaje no técnico, consiste en que el Gobierno subenciona a las empresas eléctricas la diferencia de precio entre lo que cuesta producir y transformar la energía y lo que se cobra al consumidor. Se pretendía que con la "liberalización" del sector el precio de la luz no se disparara. La consecuencia fue que a día de hoy se estima que el Estado español debe a las eléctricas unos 23.000 millones de euros, una cantidad inasumible de pagar y cuyo crecimiento exponencial es una bomba de relojería para la economía del país.

Más impuestos
El PP ya avisó nada más llegar al Gobierno que quería atajar el déficit de tarifa. Dos años antes de las elecciones, el entonces ministro de Industria, Miguel Sebastián, propuso al PP un pacto de Estado para reforma el sistema energético y poner coto al déficit de tarifa. Rajoy nombró a Montoro negociador y no hubo pacto posible. Ahora al Gobierno no le queda otra que meter un tajo a las eléctricas lo que ha sumido al sector en una gran preocupación. El PP no solo se ha planteado una "quita" de lo que debe a las eléctricas, sino que les podrá impuestos especiales y este último asunto ha provocado una auténtica guerra entre Montoro y Soria.

El Ministro de Industria pretende cobrar impuestos diferentes según el tipo de generación energética: para la nuclear, hidraúlica, carbón, fuel y gas un impuesto de un 4%, para la eólica un 11%, si es termosolar un 13% y los impuestos más altos para la fotovoltáica, un 19%. Industria sostiene que el impuesto es "progresivo" porque pagan más impuestos las energía mas caras de producir. El ministerio de Hacienda sostiene que se debe aplicar el mismo impuesto a todas las energías sin cargar más contra las renovables. Esta línea es la que defiende también el sector de empresas renovables y  la embajada norteamericana, que incluso difundió un comunicado, porque empresas norteamericanas tienen fuertes intereses en el sector de las renovables.

Mediación de Rajoy
La pelea entre Montoro y Soria es de tal calibre que ha llevado al presidente de una de las eléctricas más importantes de España, Ignacio Sánchez Galán, de Iberdrola, a pedir públicamente la mediación del Mariano Rajoy. Galán ha afirmado que "el Presidente del Gobierno es persona prudente, honrada y con gran sentido común y que, tal y como ha repetido en múltiples ocasiones, quiere hacer las cosas con equidad y sentido de justicia. Además está teniendo que tomar decisiones valientes en estos momentos difíciles". El presidente de Iberdrola considera justo y razonable que las energías cuya producción es más cara tributen más, y en este sentido señaló que "con esta situaicón económica tan delicada en la que nos encontramos no parece racional tener centrales baratas paralizadas en la actualidad (como las de gas) mientras producen centrales cuya energía nos cuesta 7 u 8 veces más, como es el caso de algunas solares".